Conocidos los resultados financieros del primer trimestre de Codelco, que  revelaron que la División Salvador logró por primera vez desde 2011 una baja de 29% en sus costos directos de producción (en comparación a igual lapso del ejercicio anterior) y aumentó su producción, su gerente general, Juan Carlos Avendaño, celebró lo logrado y comentó la estrategia para alcanzar números azules.

Según el ejecutivo, fue clave la internalización de procesos como la mina subterránea, fundición y refinería de Potrerillos y la planta concentradora. Además, adelantó que la idea es extender la medida a otras labores al interior de la operación. “Nuestra intención es internalizar todos los procesos del corazón del negocio, entre ellos destacamos la operación de la planta de electroobtención SX – EW y los procesos de perforación de nuestras minas rajo”, señaló.

Junto a ello, aseguró que “también debemos avanzar en la internalización de la recepción y muestra de nuestros concentrados, ya que junto con los temas de seguridad que conlleva tenemos un mandato de la autoridad en ese sentido”.

Reestructuración interna

Además de estas medidas, Avendaño ssostuvo que debieron revisar y ajustar sus estructuras organizacionales, lo que denominaron la “refundación de Salvador”. Explica que la idea era “poder reestructurarnos y ajustar la organización al cobre fino que produce y no tener una organización espejo, comparada con las que tienen el resto de las divisiones. Así lo hicimos, por ejemplo, con la Consejería Jurídica, la Auditoría, y otras más que implican no contar con un gerente y toda la estructura que se desprende de una gerencia”.

En ese sentido, aseguró que “un aporte fundamental para poder ajustar la organización fue la disminución de nuestras gerencias en más de un 50%, rebajando de 14 a 6 ejecutivos. Para ello fue necesario la fusión de áreas, tales como servicios de apoyo a la producción, suministros y proyectos, minas con plantas, recursos humanos con servicios a las personas”.

Juan Carlos Avendaño junto a trabajadores de división Salvador

Sin embargo y pese a los buenos números de estos primeros meses, el ejecutivo aclaró que la meta para este año es más desafiante. No obstante, “tengo el deber de enfatizar que los resultados de los cuatro primeros meses no son garantía de nada si no seguimos esforzándonos en lograr completar el año y seguir mejorando nuestro desempeño”.

Rajo Inca

En relación a la posibilidad que se concrete el proyecto Rajo Inca, que depende de los resultados de la operación, Avendaño señaló que “hay recursos minerales de buena ley, que podría impulsar a un proyecto de 30 años sin ningún problema. Con la concentradora que tenemos hoy día, mejorando sus condiciones, podríamos tener una operación sustentable en torno a las 35 a 37 mil toneladas por día. Eso nos permitiría abrir el Rajo Inca como mina y de ahí en adelante, en la medida que sigamos teniendo números azules, aspirar a mayores inversiones de modo de ir aumentando modularmente la planta y consecuentemente sus aportes económicos”.