(Pulso) No fue una decisión fácil. Pero tras el destape de la arista SQM por financiamiento ilegal de la política, Julio Ponce entendió que debía salir de la minera no metálica. Y también, a pesar de su resistencia, de las compañías a través de las cuales ejerce el control y que en 2014 gatillaron la mayor multa cursada por la SVS en su historia, en lo que se denominó el Caso Cascada. Hoy, a sus 70 años, el emblemático empresario tiene en venta el control de la firma que lideró por años, pero aún no ha definido si se retirará totalmente. Potasios podría ser el último bastión de la era Ponce en Soquimich.

Ponce quiere conseguir el mejor precio, pero sabe que estarán lejos de los US$5.000 millones que en algún momento ofreció Luksic. A través de Pampa Calichera (PC), Potasios e Inversiones Global Mining, las sociedades cascada, tienen el 50,32% de la serie A de SQM, la cual elige a 7 de los 8 directores. Justamente el poder político de los títulos implica un premio frente a la serie B (que elige a 1 director), alcanzando con esto un valor en bolsa de US$3.557,67 millones. Así, la mitad de dicha serie más el 5,8% que PC tiene en la serie B significan, al menos en bolsa, cerca de US$2.000 millones. ¿Pero cuánto espera recaudar el controlador? “Unos US$3.000 millones”, dice un cercano.

Sin embargo, indican otras fuentes, el precio que busca Ponce es difícil de conseguir. Potasios, que tiene el 12,37% de acciones de la serie A, fue invitada a participar del proceso pero el mandato entregado por Oro Blanco a Itaú sólo es válido para Calichera. Ponce está dispuesto a alejarse de SQM, pero aún no está seguro de desligarse completamente, y Potasios es clave en ello pues su porcentaje equivale a un sillón en el directorio. Sin dicha sociedad, los US$3.000 millones que busca el empresario empiezan a diluirse.

De paso, Potasios también podría convertirse en un nuevo foco de conflicto. Las AFP tienen un 13,62% en Nitratos -matriz de la sociedad-, y adelantan que una eventual venta debe realizarse a un “precio justo”, pues la firma, por su derecho a un director, tiene un valor propio.

No obstante, el peso de las administradoras de fondos de pensiones ha ido declinando, esto a pesar del proceso de venta y los beneficios que para ellas podría implicar. Según los últimos datos de la Superintendencia de Pensiones, en Oro Blanco las administradoras redujeron sus participación en la compañía desde el 10,37% de febrero al 7,35% de marzo.

La venta y el directorio. A pesar de que gran parte del tiempo de Julio Ponce está repartido entre su fundo en Osorno y su parcela en Curacaví, y con la mañana ocupada en sus prácticas de equitación (tiene tres caballos de práctica y uno de competencia), Julio Ponce ha logrado enfocarse en su familia tras su retiro de SQM. Y si bien el mercado asume que él está llevando el proceso de venta, lo cierto es que el análisis y detalle de éste es liderado por el presidente de las cascadas, Rafael Guilisasti, y su hermano y hombre de confianza, Luis Eugenio Ponce.

Justamente son ellos quienes además deberán sopesar la venta de Potasios junto al directorio de Nitratos, y que además decidirán sobre las ofertas recibidas por Calichera.

El proceso está cerca de entrar en su etapa final y cercanos a el indican que de los casi nueve interesados hasta ahora, esperan dos ofertas. Sin embargo, un tercero podría entrar en última instancia.

Pero la venta no es lo único que Ponce y Guilisasti deben decidir. Las sociedades deben buscar dos nombres para reemplazar en el directorio de SQM a Hernán Büchi y Wolf von Appen, dos históricos de la minera no metálica y cercanos a Julio Ponce.

En medio de este escenario, las AFP disputarán sus respectivos puestos en los directorios. En 2014 sumaron fuerzas con Moneda y lograron elegir por primera vez en el directorio de Norte Grande (NG) a dos independientes: Rodrigo Zegers y Radoslav Depolo, dos nombres que para esta elección volverán a ser propuestos. En el mismo año, en Oro Blanco lograron elegir a Soledad Martínez, sin embargo a principios de 2015 presentó su renuncia. Para su puesto propondrán a Iván Díaz- Molina.

Por su parte, SQYA, a través de la cual Ponce controla el 67% de NG, no realizaría mayores cambios a la mesa actual, mientras que NG debe proponer a los candidatos en OB, lo cual podría generar una serie de discusiones. Ni Guilisasti ni el mismo controlador estarían pensando en modificaciones a las mesas; sin embargo, los directores independientes analizan propuestas para cambiar a algunos de los directores votados por las sociedades controladoras.

Todo esto, mientras Julio Ponce, quien llegó de sus vacaciones en Miami esta semana, aún no toma una decisión sobre Potasios.