“Es nuestra obligación mantener nuestra mirada de largo plazo y en este periodo desafiante ser capaces de reforzar la competitividad de la minería chilena, y de revisar las condiciones para atraer la inversión nacional y extranjera, cuando el mercado y el apetito por inversiones mejore. Sabemos que esto va a llegar; no sabemos cuándo”, sostuvo Diego Hernández, CEO de Antofagasta plc, en su presentación en la Conferencia del Cobre del CRU que se está realizando en Santiago, en el marco de la Semana Cesco.

El ejecutivo reiteró también que ante la actual coyuntura del mercado han orientado la gestión de Antofagasta Minerals a preservar la caja y mantener un balance sano.

“Por esto hemos estirado la ejecución de los proyectos Encuentro Óxidos y la planta de molibdeno (actualmente en construcción en Minera Centinela); en vez de terminarlos este año los vamos a finalizar el próximo, esto con el solo objetivo de, si los precios se mantienen como hemos visto este primer trimestre, financiar nuestro capex este año con nuestra generación de caja de las operaciones. No es muy glorioso; lo que estamos ganando no es plata sino que tiempo, pero creemos que eso es lo más prudente en una coyuntura de mercado como la actual”, reconoció.

Según detalló Hernández, estas dos iniciativas suman cerca US$760 millones de inversión. El proyecto Encuentro corresponde a la explotación de óxidos en una nueva mina que permitirá alimentar la planta de SX EW de Centinela, y en el futuro la explotación de los sulfuros que se encuentran debajo.

La planta de molibdeno, en tanto, aportará en promedio 2.400 ton anuales del mineral.

Expansiones de Centinela y Los Pelambres

En cuanto a los proyectos de mediano y largo plazo, como son la segunda planta concentradora en Minera Centinela y la expansión incremental de minera Los Pelambres, el CEO de Antofagasta plc dijo que van a seguir progresando en los estudios “y sobre todo en los permisos para estos proyectos. A fines del próximo año deberíamos tener esto aprobado y estar en condiciones de iniciar la ejecución, naturalmente que dependiendo de la coyuntura de mercado”.

La construcción de una segunda planta concentradora en Minera Centinela requeriría del orden de US$2.700 millones y aportaría en promedio 140.000 ton de cobre anuales. “Posteriormente esta planta se puede ampliar, aumentando la capacidad en poco más de 50%”, señaló.

En cuanto a la expansión incremental de Los Pelambres, precisó que se pretende desarrollar en dos fases. La primera consiste en reforzar la capacidad de molienda para compensar el aumento de la dureza del mineral y también aumentar el material tratado en 9%. Asimismo, incorpora una planta desaladora como unidad de respaldo del suministro hídrico. La inversión estimada en esta etapa es de US$1.100 millones, y sumará en promedio 60.000 tpa de cobre.

“La segunda fase permitirá aumentar la capacidad de procesamiento a 205.000 ton por día y requerirá ampliar la capacidad de tranques de relaves y botaderos. La inversión estimada es de US$500 millones”, indicó.

Perspectivas de mercado

Diego Hernández aseveró que mira con preocupación que las capacidades productivas de la industria local no se mantengan en el mediano plazo: “En este año y el próximo, no veo ningún proyecto que se inicie en Chile que signifique un aumento de producción”, indicó.

En cuanto a las perspectivas del metal rojo, el ejecutivo se mostró cauteloso en el corto plazo, pero optimista sobre su recuperación en el largo plazo, precisando que “no se ven señales de que el precio vaya a cambiar este año”. Incluso añadió que en 2017 la cotización se podría mantener a niveles parecidos a los del ejercicio en curso.