(El Mercurio) El 31 de diciembre, los 56 años de explotación ininterrumpida del yacimiento minero Michilla, ubicado a 110 kilómetros al norte de Antofagasta, pasarán a la historia. La operación, la más antigua de la minería privada en la zona norte del país, junto a Mantos Blancos, ha paralizado el 90% de sus operaciones. Esto último incluye la mina subterránea, la mina a rajo abierto, el sector de ripios y otras operaciones relacionadas con la planta, tras el agotamiento de las reservas de mineral.

La decisión de cierre fue anunciada en noviembre de 2014, y será concretada a fines de mes. La faena ha sido explotada por el grupo Antofagasta Minerals desde 1980, aunque su actividad minera data de 1959, en ese entonces conocida como Compañía Minera Carolina de Michilla S.A. Fue el primer yacimiento del grupo controlado por la familia Luksic. Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, explicó que “este año se definió como política de reclutamiento interno que los trabajadores de Michilla tendrían prioridad en los concursos del grupo minero. En este sentido, prácticamente una de cada cuatro vacantes abiertas durante el 2015 se ha llenado con trabajadores y profesionales de Michilla. Los empleados que aún permanecen en la compañía podrán postular a los concursos internos que se abran. Sin embargo, nunca vamos a conseguir reubicar a todos los trabajadores, y por eso en diciembre de 2014 se acordó un plan especial de retiro con el sindicato, el que se ha cumplido a cabalidad”.

A la fecha, la empresa cuenta con 230 trabajadores propios y aproximadamente 500 contratistas. Según la compañía, los trabajadores de planta serían reubicados en otras operaciones mineras del grupo. Desde que se anunció el cierre, 115 trabajadores han sido reubicados en otras faenas. Arriagada recordó que Minera Michilla tuvo récord de producción en el 2003, fecha en la que alcanzó las 52.730 toneladas métricas (tms) de cobre fino. Agregó que desde entonces se ha ido produciendo un agotamiento progresivo de sus reversas de mineral, lo que ha generado un decaimiento económico que llevó al Grupo a tomar la difícil decisión de dar término a sus operaciones.

El ejecutivo aclaró que “esta opción se adoptó luego que distintas campañas de exploraciones demostraron que en el distrito no existen reservas de cobre suficientes para mantener y justificar una operación a gran escala, que es el tipo de operación donde Antofagasta Minerals es más eficiente”. En la actualidad, el grupo Antofagasta Minerals se encuentra tramitando un permiso de paralización temporal por un período de dos años.