(La Tercera) Las carreras técnicas y profesionales del área de la minería lideran el ranking de empleabilidad 2014. Así lo indican las estadísticas del portal Mi Futuro, del Mineduc, las que posicionan a Ingeniería Civil en Minas e Ingeniería en Minas y Metalurgia como las dos carreras universitarias con mejor proyección laboral. Se suman a ellas Ingeniería en Conectividad y Redes e Ingeniería en Automatización, Instrumentación y Control, como las dos carreras con mayor empleabilidad impartidas por institutos profesionales.

“Sobre un 90% se puede considerar una muy buena empleabilidad, bajo 70% la situación laboral es más compleja. Las carreras con alta empleabilidad son aquellas en que se ha producido una expansión en el mercado que ha determinado un aumento de la demanda y muchos de los estudiantes que las eligen se informan respecto a eso”, explicó Judith Scheele, experta de la U. Diego Portales.

La investigadora del área de la educación superior remarcó que hay un factor en Chile que es importante de analizar. “Las carreras tienden a ser muy largas. Una puede durar de cuatro semestres o hasta 12. Las cifras que existen para empleabilidad no van a ser las mismas en muchos casos para quienes egresen en cinco años más. Hay que considerar que la expectativa laboral puede cambiar en comparación al momento en que comenzó a estudiar”, enfatizó Scheele.

El futuro

Desde algunos sectores advierten que el campo laboral está cambiando para algunas carreras que en los últimos años se han destacado por su empleabilidad.

Uno de ellos es el rubro de la minería. El Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) realizó un análisis de sustentabilidad laboral que señala que la alta empleabilidad podría bajar drásticamente. El documento indica que, bajo los escenarios proyectados, “la empleabilidad al año 2023 podría, en el mejor de los casos, hallarse en valores cercanos a 43%, y en el peor en un 12%”.

Sobre esto, Leopoldo Contreras, presidente del instituto, manifestó que “la situación de la empleabilidad en la minería no es como antes”, y agregó: “Nuestras carreras tienen que ver con los ciclos de las materias primas. Si hoy tenemos un ciclo recesivo, se vuelve difícil encontrar trabajo el primer año”.

En 2010 eran diez las casas de estudios que impartían la carrera. Hoy son 29 y para Contreras eso es un problema. “Hay una sobreoferta. Es una irresponsabilidad tener tantas carreras abiertas. Hay universidades que han sido responsables al abrir un número pequeño de matrículas. Otras no, tienen muchos estudiantes”, explicó.

Esto también refleja un problema en la calidad. Según él, no hay profesores ni infraestructura. “Al principio es una carrera de pizarra. Para el tercer año se comienzan con talleres y se necesitan laboratorios, experimentar, hacer práctica y con la cantidad de estudiantes, no hay empresas en condiciones de recibir a tantos alumnos”, manifestó Contreras.

Sin embargo, sí se necesitan técnicos. “Siempre faltan, y con esta nueva ley, que crea 15 CFT estatales, podría haber un aporte importante para la minería”.

Desde el instituto creen que deberían bajar las vacantes. “Todas las carreras asociadas a la minería están viviendo una pequeña crisis”, explicó Contreras.

En esa línea, geología es otro de los programas cuyo escenario está cambiando. “Toda esta expectativa que había durante los años del boom de la minería hay que aterrizarla, hoy no es como antes, cuando había necesidad de geólogos que incluso llegaron del extranjero a trabajar porque había más oportunidad de la que podíamos cubrir”, aseguró Juan Carlos Marquardt, vicepresidente del Colegio de Geólogos, quien remarcó que de tres universidades que impartían la carrera hace seis años, pasaron a ser diez. “Son expectativas que quedaron obsoletas. Tenemos alrededor de 150 geólogos sin empleo, lo que representa un 10%”, agregó.

El representante explicó que en el área de explotación minera es donde ha sido más crítica la situación, debido a que es allí donde restringen presupuesto. Pero eso no quiere decir que no tengan campo laboral. “Chile es un país geológicamente activo. Estamos llamados a participar en ver cómo mitigar los desastres naturales. Ya existen algunas áreas que se dedican a eso, pero falta trabajar aún. Debería haber más geólogos participando para que estemos mejor preparados”, enfatizó Marquardt.

Enfermería y Obstetricia y Puericultura son la tercera y cuarta carrera con mejor proyección laboral. En el primer caso, advierten que el escenario podría estar cambiando, mientras que en el de Obstetricia la transformación ya se produjo. “Años atrás la profesión de matrona estuvo bastante lenta, había muchos buscando trabajo, pero eso se revirtió completamente con programas como Chile Crece Contigo y otros de embarazo y nueva infancia, los que eran muy necesarios y hoy son muy valorados. Eso hizo aumentar la demanda y reposicionar su profesión”, explicó Gabriela Farías, presidenta de la Federación de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Frenpruss), quien remarcó que esto no debiera variar. Agregó que en Kinesiología, Nutrición y Tecnología Médica “hay espacios que no se han desarrollado tanto” y cupos que deben abrirse en el sistema en algún minuto.

En cuanto a la formación técnica, la mayoría de las carreras que tienen mayor empleabilidad de los CFT, están asociadas al área de la tecnología. Para Rodrigo Cerda, director del Consejo Nacional de Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica (Conifos), esto no es sorpresa. “En los últimos años, el desarrollo tecnológico ha ido a una gran velocidad”, indicó Cerda, quien explicó que los trabajadores más demandados son aquellos que tienen la capacidad de utilizar esa tecnología. Así, programas relacionados a informática, redes y conectividad deberían ir aumentando su demanda y desplazando a carreras más tradicionales.

Según un estudio realizado por la Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de la Información (ACTI) en el mediano plazo aumentará en un 32% la demanda de técnicos y profesionales del área.

Sobre aquellas áreas con menor empleabilidad, Cerda manifiestó que “hay que tener cuidado con las cifras. Cuando se plantea que hay carreras con poca empleabilidad, eso tiene que ver con el trabajo de carácter más formal”. En ese sentido, indicó Cerda, muchos jóvenes que estudian carreras técnicas no quieren emplearse formalmente, pero sí desarrollarse de forma privada.