Un mecanismo más robusto, con mejores estándares, capaz de responder a las exigencias ambientales  y sociales son algunos de los grandes desafíos que contemplan los cambios al sistema eléctrico nacional, contemplados en el proyecto de ley que actualmente se estudia en el parlamento y que se espera sea aprobado en marzo de 2016, con miras a implementar un sistema integrado.

Este fue uno de los análisis que marcó la presentación de Andrés Romero, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE) en el marco de la XIII versión del ForoSING, que abordó el tema “De la Interconexión al Sistema Eléctrico Nacional”.

En su presentación, el ejecutivo planteó la necesidad de nuevos cambios regulatorios en torno a la interconexión SING SIC, a través de un nuevo operador, que permita mejorar el sistema con una mirada a largo plazo (30 años), en base a nuevos criterios que se traduzcan en menores precios para el cliente final.

“En un mercado competitivo, en el largo plazo, los beneficios de una mejor transmisión son traspasados a los clientes, al conseguir precios más bajos, más confiabilidad y menores impactos medioambientales”, argumentó Romero.

En esta línea el secretario de la Comisión Nacional de Energía enfatizó el nuevo rol del Estado en el desarrollo del sistema troncal, donde debe haber una participación de parte de la entidad pública en la definición de los trazados y emplazamiento de los nuevos sistemas de transmisión. Este desafío incluye aspectos ambientales, territoriales, ciudadanos, técnicos y económicos que se incorporan a través de un nuevo esquema de participación.

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En tanto, el director ejecutivo de CDEC-SING, Daniel Salazar, se refirió a los grandes cambios que contempla el proceso de interconexión del sistema, que proyecta a 2021 contar con una infraestructura definitiva para lograr los niveles de transformación que demanda la industria eléctrica.

Salazar agregó que este proceso contempla la incorporación de cambios tecnológicos, nuevos protocolos y metodologías acorde a los nuevos estándares internacionales. En esta línea existe una cartera de proyectos con 49 iniciativas de proyectos de Energías Renovables No Convencionales y 16 de energía convencional, que en conjunto aportarían 5.200 MW a ambos sistemas. El 70% de estas propuestas se concentran en el norte del país. De ellas un 40%  son de fuente solar y un 16% corresponden a energías térmicas.

Con miras al proceso de transición y transformación, Salazar enfatizó “es necesario definir un proceso seguro que garantice seguridad operacional, para un tránsito exitoso desde los actuales sistemas hasta la conformación del sistema nacional”.

[Revisa en imágenes el ForoSING 2015]