(El Mercurio) Los precios del cobre de US$ 3 por libra no se volverán a repetir en la industria minera, y la recuperación sobre el nivel de US$ 2,3 por libra que muestra el metal rojo en estos días tomará un tiempo, advierte el último informe de la industria elaborado por BBVA Research. El economista senior del banco, Cristóbal Gamboni, describe este panorama como una nueva realidad.

Explica que el superciclo de precios que experimentó el commodity fue consecuencia del aumento de la demanda de China en un mercado en que la oferta de cobre mundial era baja. «Eso se ha ido terminando porque China de alguna forma ya hizo el ajuste», señala el economista, quien agrega que el crecimiento en ese país hoy está más basado en el consumo que en la infraestructura, como fue anteriormente. Añade que las proyecciones de India tampoco permiten hoy sustentar que ese país vaya a ser un actor relevante en el mercado del cobre en los próximos años. «¿Si se va a repetir el período de altísimo crecimiento de China? Lo más probable es que no, e India está a años luz de pasar por eso», advierte Hermann González, economista principal de BBVA Research.

Los pronósticos a nivel de recursos que atraerá la industria también son pesimistas: la inversión en minería no recuperará los niveles alcanzados en los años pasados y respecto de los altos costos de producción del sector, no se vislumbran mejoras relevantes en el mediano plazo. Esto, pese a los esfuerzos que están haciendo las compañías, indica el estudio. Lo anterior, porque las remuneraciones del sector en Chile están en un nivel muy alto y hacer un ajuste es complejo. «Hay poco espacio para reducirlas», dice Gamboni, pero agrega que el factor más importante es el costo de la energía, ya que las empresas demandarán más de esta y no se prevé que bajen los precios, ni siquiera con el plan que está implementando el Gobierno. «Después del Congo, somos el país con energía más cara y eso no se ve que vaya a cambiar», aclara, y dice que esta es la principal piedra de tope para reducir los costos, además de la caída en la ley de mineral -tonelada de roca que se mueve para extraer mineral-, que es un factor estructural. Lo anterior, producto de la madurez de los yacimientos explotados en Chile.

Si bien este año la capitalización bursátil de las empresas mineras ha caído con fuerza, Gamboni dice que la situación más crítica sería el próximo año, y evidentemente indica que esto afectará de forma importante el empleo en el rubro.

La urgencia de diversificar la economía

«Hay que empezar a pensar en una nueva matriz productiva, porque el cobre no va a seguir aportando al crecimiento como lo había hecho hasta ahora. Pese a eso, no se ve en el mediano plazo que haya un cambio en esa dirección porque el cobre igual sigue siendo rentable en nuestro país», sostiene Gamboni. González dice que Chile continuará siendo un país exportador de materias primas por un largo tiempo, pero insiste en que este ciclo de precios bajos dejó en evidencia que no se puede seguir dependiendo de manera tan marcada de la minería. Sugiere desarrollar los sectores transables no mineros, como el agro, la pesca, y el sector forestal.

En el banco prevén una baja en las inversiones mineras cercana al 20% en 2015, respecto del año pasado. «El boom de inversiones que ocurrió entre 2010 y 2013 ya se completó, y lo que viene hacia adelante es para mantener la producción», comenta, quien añade que ya no están las condiciones que se veían hace cinco años. Dice que pese al royalty y reformas como la tributaria, no se observan grandes dificultades para invertir en Chile. Sin embargo, países como Perú han hecho muy expeditos algunos trámites que favorecen la inversión en minería.

En Chile, si bien hay inversión para los próximos años, el 50% de ella actualmente se encuentra en la etapa de ingeniería básica. Producto de eso, Gamboni advierte que va a haber un periodo de relativa escasez de producción minera que comenzará a notarse más en 2018. Lo anterior, tendrá como consecuencia un menor aporte al PIB, aunque podría tener un efecto positivo en precio, no obstante sin volver a US$ 3 por libra, insiste.

 Recortes de producción no mejoran perspectivas de precio

Varias empresas del mundo han anunciado recortes en su producción de cobre. Sin embargo, Gamboni desestima que esta menor oferta implique cambios relevantes en torno al precio. «En parte podría ayudar, pero más que a repuntar el precio, a sostenerlo», dice.

Hoy, producto del superávit que hay en el mercado del cobre, «los planes de reducción de costos y de producción lograrían mantener el precio sobre los US$ 2,3 por libra, pero volver a US$ 3 por libra es difícil», sostiene el economista.