(Diario Financiero) A fines de la semana pasada, 13 empresas, entre eléctricas y mineras, acudieron al Panel de Expertos para interponer discrepancias al Estudio de Transmisión Troncal (ETT) elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) y que definió, entre otras cosas, el valor de las inversiones en algunas líneas del sistema.

Algunas empresas acusan subvalorización de los tendidos, algo que de mantenerse podría -a fin de cuentas- mermar sus flujos por este concepto en los próximos cuatro años.

El secretario ejecutivo de la CNE, Andrés Romero, dice que las discrepancias son normales en este tipo de procesos y que el estudio realizado por la autoridad permitirá fortalecer el sistema troncal.

“Lo que hemos planteado como proceso de valorización y calificación de líneas presenta un troncal más seguro y robusto para el país. Por primera vez en la historia vamos a tener un troncal que va desde Arica a Chiloé, y no desde Diego de Almagro a Puerto Montt, por lo tanto lo que estamos generando es mayor competencia en precios y con mayor seguridad de suministro a las personas”, dice Romero.

Señala, además, que las discrepancias apuntan principalmente a temas de inventarios de las firmas, de los que la autoridad no habría tenido información fehaciente por parte de las empresas.

“El grueso de las discrepancias están asociadas a correcciones de inventarios, estamos analizando esos casos, y si la empresa tiene razón lo vamos a incorporar. Si no las contemplamos antes, es porque las empresas no nos informaron adecuadamente de la existencia de ese inventario. Esto lo estamos corrigiendo en el proyecto de ley de transmisión, porque le estamos otorgando al coordinador del sistema que desarrolle una contabilidad regulatoria en detalle de las instalaciones del sistema, cuestión que hoy no hay”, dice.

Por lo pronto, el regulador está preparando sus argumentos para presentarlos ante el Panel de Expertos -que ya fijó audiencia para escuchar a las partes el próximo 25 de agosto-, bajo la premisa de buscar el mayor beneficio para los consumidores finales, que son finalmente quienes pagan las inversiones.

“Es legítimo que se presenten las discrepancias y presentaremos los argumentos técnicos al panel. Vamos a defender el principio que los consumidores paguen los justo, ni más ni menos, y eso lo vamos a defender”, dijo.

Señala que los beneficios irían por mejorar la competencia y la seguridad.

“El costo de la transmisión es marginal para el usuario final. Estas variaciones no tienen mayor impacto en las cuentas, pero sí se produce por dos vías de beneficio, porque aumentan las condiciones de seguridad y tenemos un foco en el Norte Grande, y un troncal más robusto permite más competencia y mejores precios a mineros, industriales y a las familias”, sostuvo.

Los reclamos de las compañías

Trece empresas presentaron sus discrepancias al panel, entre ellas Transmisora Eléctrica del Norte (TEN), filial de E-CL que construirá la línea que interconectará los sistemas SIC y SING, la que alega que la subvalorización de las inversiones estaría en torno a US$ 75 millones. Por su parte, Colbún y AES Gener reclamaron ante el organismo por la “troncalización” de una serie de líneas adicionales -construidas para servir a un determinado proyecto, por ejemplo- lo que obligaría a estas a dar libre acceso a terceros, con el pago de peajes. Anglo American Sur señaló que la autoridad trabajó bajo supuestos errados para valorizar algunas instalaciones.