(La Tercera) “Hay que reconocer que durante los años del boom minero, al expandirse rápidamente para aprovechar las oportunidades del precio, creció el tema de la subcontratación, que penetró en áreas que no debió contratar”. Así, el presidente del directorio de Codelco, Oscar Landerretche, apuntó a uno de los problemas que hoy enfrenta la minera estatal y que ha quedado aún más patente con las protestas de la División Salvador.

De acuerdo con la cuprera, las empresas del sector minero y Codelco “probablemente no disponían de otra herramienta en ese momento para aprovechar el boom minero” y los mecanismos de subcontratación y tercerización dieron, en su momento, “mayores grados de flexibilidad a la alta gerencia de la compañía”.

Sin embargo, el llamado súper ciclo quedó atrás y hoy el precio del metal no logra remontar. Ayer, cerró en US$ 2,37 centavos; lejos del peak de US$ 4 la libra alcanzado en 2011.

En este nuevo escenario, Codelco madura un diagnóstico que traía desde hace algún tiempo: la necesidad de establecer una nueva política general de subcontratación.

De hecho, ya en marzo Landerretche planteaba la posibilidad de revisar la subcontratación, y señalaba: “Desde 2006 a la fecha hemos tenido en torno a 40 días de detenciones de faenas de Codelco por movilización de trabajadores internos, con costos asociados para la estatal por unos US$ 100 millones. En el caso de los externos se alcanzan 124 días, con un costo para Codelco de unos US$ 500 millones”.

Además, apuntaba a que mientras la productividad de un trabajador interno llegaba a 90 toneladas de metal fino por persona al año, en los tercerizados alcanzaba a 50. “Los supuestos que se hicieron cuando se optó por hacer crecer la participación de los trabajadores subcontratados no se está dando”, sentenció hace cuatro meses.

De ahí que la cuprera quiera internalizar algunas labores que realizan terceros, enfocadas al core business como mantenciones, desarrollo de mina y control de los procesos geominerometalúrgicos.

Se trata de elevar la planilla de trabajadores propios en torno al 10%. Ese proceso, sujeto a condiciones, podría implicar la internalización de unos 2.000 trabajadores, señaló una fuente de la estatal, que hoy cumplen funciones para su giro principal y que representan, a junio de este año, el 8% de los 37.357 externalizados de la minera.

“Se tiene que producir un cambio en el tema de externalización de esta empresa”, dice Raimundo Espinoza, director de Codelco y presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC). “El modelo de externalización fracasó en Codelco, como fracasó en otras empresas (…) Vamos a exigir con mucha fuerza que esto se termine”, agregó.

Pero para la estatal no sólo se trata de internalizar a parte de los trabajadores de empresas contratistas. Con esta nueva política laboral que busca implementar, también quiere tomar distancia de negociaciones colectivas que no estén regladas, como ha calificado los acuerdos marco con trabajadores de empresas contratistas en los que participó en 2005, 2005, 2011 y 2013.

En el actual escenario, la estatal propicia una mesa de discusión amplia, con trabajadores internos, externos y empresas contratistas, en la que se discutan temas generales de política laboral que no estén vinculados a las actuales demandas de trabajadores subcontratados que ya cumplen 12 días de movilizaciones en busca de mejoras al acuerdo marco de 2013.

Para Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, con la declaración que ha hecho, Codelco está reconociendo que en el momento en que se comenzó a usar la subcontratación, las condiciones eran distintas y revela que hoy es necesario ponerle límites. Admite también, dice Guajardo, que en la industria y en Codelco en particular, “hubo una utilización excesiva del modelo de subcontratación en algunas áreas”.

Pese a lo anterior, advierte que la nueva política general que está proponiendo Codelco subirá los costos de la compañía y tendrá “un fuerte impacto en su productividad”.

Un poco más optimista es el académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, quien acota que “tiene sentido que Codelco quiera internalizar, sobre todo las áreas que tienen directa relación con el core business de la compañía, porque coordinar las labores de los trabajadores contratistas tiene un costo y es ahí donde al internalizar, se puede generar un ahorro que puede ser importante”.

Peso de la subcontratación

La historia de subcontratación en la minera se remonta al primer período en que Juan Villarzú fue presidente ejecutivo de la estatal, entre 1994 y 19996. En esa época, la administración llegó a un acuerdo con los trabajadores propios llamado Proyecto Común de Empresa -y que estaba dentro de la ya terminada Alianza Estratégica-, donde se estipuló reducir la dotación de planta de la estatal, para entre otros fines, duplicar el valor de la compañía. En ese período se comenzó a tercerizar labores, política que tuvo un boom importante entre el 2003 y el 2005.

En esa oportunidad, explica un ex ejecutivo de la estatal, el escenario económico era distinto, con un precio del cobre en torno a los 80 centavos de dólar. Por eso, era necesario rebajar los costos operativos para poder soportar la planilla de nuevos proyectos que en ese tiempo ya estaba diseñando Juan Villarzú. Hoy son los llamados proyectos estructurales.