(La Tercera) La semana pasada Codelco advirtió que la paralización de la División Salvador tenía un impacto de US$ 500 mil diarios. Hoy al completar ocho días sin actividad, las pérdidas alcanzarían los US$ 4 millones, siguiendo esos cálculos.

Un escenario a todas luces negativo, a juicio de Gustavo Lagos, profesor de la Universidad Católica, quien advierte que incluso se arriesga el cierre de la mina, si se consideran los diversos factores que han afectado su actividad.

Lagos sostiene que la división está operando a pérdidas hace varios años, las que se acentuaron con las mermas que tuvo por efecto de los temporales de comienzos de año. Agregó que en este escenario cualquier actividad que implique una menor producción significará un alza en los costos y posteriormente, malos resultados para la división.

“Salvador es una división que se mantiene abierta en espera de la explotación de Rajo Inca, que le va a dar utilidades. Pero en todos estos años, Codelco está asumiendo pérdidas”, dijo. El académico agregó que a pesar de lo anterior, el costo de cierre de la mina es muy alto, principalmente por el costo social que conlleva.

Sin embargo, es enfático en señalar que de extenderse esta movilización por un tiempo prolongado, el destino de Salvador es incierto. “Va a llegar un punto en que esto puede gatillar tomar una decisión más drástica, como cerrar la división definitivamente. Si esta movilización sigue, cualquier cosa es posible”, sostuvo.

El experto dijo que en las actuales condiciones, es difícil para cualquier empresa minera negociar beneficios con sus trabajadores. “Hoy (ayer) el precio del cobre llegó a los US$ 2,35 la libra. Si este precio se mantuviera habría que cerrar casi el 20% de la producción mundial, y varias minas en Chile, entre las que se encontraría Salvador”, aseguró.

Ayer el conflicto entre los contratistas de Codelco con la cuprera estatal, cumplió una semana y sumó un nuevo antecedente.

Cristián Cuevas, histórico dirigente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), decidió renunciar al cargo de agregado laboral de la embajada de Chile en España, tras la muerte del trabajador contratista Nelson Quichillao.

“He realizado una profunda reflexión política y ética que me obliga moralmente a renunciar a esta responsabilidad que el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet me ha mandatado”, señaló Cuevas en una declaración publicada en su sitio web.

Además, el ex líder de los contratistas manifestó que se ponía a disposición de la CTC para unirse a la movilización. “Sí, regreso a Chile”, dijo posteriormente el también militante PC.

La noticia fue recibida con entusiasmo por los contratistas. José Mardones, dirigente de la CTC en Calama, valoró las palabras de Cuevas, pero advirtió que si dentro de las próximas horas no se constituye una mesa de trabajo para destrabar el conflicto, este podría radicalizarse. “Si no hay una respuesta clara de Codelco, va a haber radicalización del conflicto”, advirtió.