(La Tercera) Informes policiales, declaraciones de testigos e imputados, reportes del Servicio de Impuestos Internos (SII) sobre las personas que emitieron boletas a las sociedades cascadas y estudios planimétricos y fotográficos de las oficinas de las sociedades de Julio Ponce, son sólo parte de las pesquisas que realizó y alcanzó a acumular José Morales en la carpeta investigativa del denominado caso cascadas.

Morales, removido de la causa el miércoles pasado por el fiscal Nacional Sabas Chahuán, totalizó 48 tomos en su investigación, que fue calificada en las últimas semanas por los querellantes del caso, el administrador de fondos de inversión Moneda, la AFP Habitat y el minoritario Roberto Lobos representado por Mauricio Daza, como poco acuciosas y de falta de una línea investigativa clara.

Como sea, la carpeta que llevaba adelante Morales, y a la cual tuvo acceso La Tercera, da cuenta de pesquisas orientadas a probar una eventual falsificación de actas de las sociedades cascadas, en una primera instancia. Pero también, los documentos que adosó en los últimos meses de su investigación tienen relación con declaraciones e informes sobre las operaciones bursátiles por las que la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) sancionó en septiembre de 2014, en lo que se conoce como la arista administrativa de este caso.

Mattar y su asesoría

Entre las últimas declaraciones que Morales encargó en el caso se encuentra la de Pedro Mattar, ex titular de la Fiscalía Nacional Económica (FNE). Mattar declaró como testigo el 10 de julio ante las fiscales adjuntas Tania Sironvalle y Valentina Spencer. A ellas dio cuenta de asesorías a las sociedades cascadas entre 2011 y 2013. También dijo que fue contratado por Patricio Contesse Fica y Aldo Motta para esas labores y que se le solicitó revisar las actas de las sociedades de entre 2006 y 2011.

“Para realizar esta labor se me entregaron fotocopias de las actas de directorio de dicho período, las cuales fueron enviadas a mi oficina. Esta revisión comprendió las actas de directorio de las empresas Pampa Calichera, Oro Blanco y Norte Grande”, dice Mattar en las tres páginas que abarca su declaración.

El ex titular de la FNE no quiso entregar copias de las actas que revisó, ni de las facturas que emitió por sus servicios ni permitió levantar su secreto bancario.

Pero la de Mattar no fue la última declaración que alcanzó a tomar Morales este mes. Un nuevo testimonio del imputado Aldo Motta fue agregado a la carpeta investigativa el pasado 8 de julio, el que, básicamente, se remite a su declaración del 3 de junio de este mismo año, pero en el que afirma también, sobre las operaciones cuestionadas de la sociedad SQ, que “la decisión de comprar o invertir por SQ no fue mía. Supongo que debe haber sido Julio Ponce o alguien vinculado a la administración de esta sociedad, pero, además, la decisión era bien obvia y con razonabilidad económica desde la perspectiva de mantener control”.

También recalca que “si se analiza el precio histórico de la acción, en los años relevantes, se encuentra que los minoritarios siempre ganaron más plata que el controlador, así que no puede suponerse una intención de perjudicar a nadie. Siempre los minoritarios de la cascada han ganado más dinero que los controladores”.

En el último tiempo también, Morales citó a casi todos los involucrados en el caso. El lunes 8 de junio convocó a Leonidas Vial para el 16 de junio, a Felipe Errázuriz (18 de junio), Alberto Le Blanc (19 de junio), Manuel Bulnes (16 de junio).

El 9 de julio, Morales pidió información a Alberto Le Blanc, Roberto Guzmán y a Julio Ponce sobre diversas sociedades con fechas entre 2009 y 2011. También a Juan Carlos Spencer, gerente de la Bolsa Electrónica de Chile sobre diversas operaciones de cascadas en dicha plaza bursátil, desde el 2009, incluso hasta la actualidad.