(El Mercurio) El estancamiento de la productividad ha sido una preocupación transversal del sector público, del privado y de la academia, y ya es una de las principales razones del bajo crecimiento del país.

Bajo ese diagnóstico, a las 11:00 de la mañana del próximo lunes, en una ceremonia en La Moneda, la Presidenta Michelle Bachelet hará el lanzamiento oficial de una Comisión Asesora Presidencial de Productividad.

La instancia -que tendrá 10 miembros y será presidida por el economista de la Universidad de Chile Joseph Ramos- tendrá como objetivo asesorar al Presidente de la República en todas aquellas materias orientadas a aumentar el crecimiento económico de largo plazo a través de ganancias de productividad.

Entre los miembros están Raphael Bergoeing (CEP y Universidad de Chile), Rafael Guilisasti (presidente de la comisión de productividad de la CPC), Andrea Butelmann (ex ministra titular del TDLC) y Fernando Carmona (asesor de la CUT).

La instancia también contará con representantes de los ministerios de Economía y de Hacienda. Por la cartera liderada por Luis Felipe Céspedes se suma el coordinador de asesores, Cristóbal Marshall, y por Hacienda estará su coordinador macroeconómico, Claudio Soto.

Según el decreto que crea la comisión, los integrantes serán nombrados por un período de tres años, renovables por una sola vez.

La instancia es un compromiso que estaba contemplado en la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento del Ministerio de Economía, lanzada en 2014. Tendrá una secretaría ejecutiva, radicada en dicho ministerio, y se relacionará con la Mandataria a través del ministro de la cartera.

Fuentes que conocen la iniciativa explican que será un órgano independiente y permanente, que tendrá como mandato asesorar al Gobierno en proponer líneas y políticas para mejorar la productividad de la economía a nivel de sectores y facilitar el trabajo común entre sector público y privados.

Para su constitución se tomaron las experiencias exitosas como en Australia y las recomendaciones de la OCDE en la materia. La idea fue conformar una instancia transversal, con expertos, técnicos y gente de la sensibilidad empresarial y laboral, y se pretende que sea un símil del consejo de la innovación, creado en 2005, y que también tenga presupuesto propio.

La metodología de trabajo se establecerá a partir de las primeras reuniones de la comisión, pero entre sus funciones está la realización de estudios, propuestas e informes.

La idea, comentan otras fuentes cercanas a la instancia, es crear políticas públicas de largo plazo, que mostrarán sus resultados en el futuro, y para ello hay que superar la idea del «gobierno de turno».

El Ejecutivo creó la comisión a través de un decreto ley, pero para algunos miembros es importante que este sea validado prontamente a través de una ley que le otorgue un rango legal, tal como pasó con el Consejo de Estabilidad Financiera.

Diagnóstico común

En los últimos años, la productividad ha continuado cayendo en el país. En 2014, habría descendido 1,1%, según las estimaciones de Clapes-UC (ver recuadro).
Durante su discurso en el último Icare, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, destacó lo positivo que es que tanto el sector público como el privado coincidan con la misma preocupación frente a esta materia.

Ello, porque en la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) también crearon una comisión de productividad que fue lanzada en junio, y está liderada también por Rafael Guilisasti. Por ello, su participación como miembro en la instancia gubernamental será fundamental, de modo de constituir un puente entre los dos mundos.

Icare trabaja en proyecto para generar índice trimestral que mida la eficiencia del país

Actualmente no existe una medición oficial de la productividad. Los expertos del comité consultivo del PIB Tendencial del Ministerio de Hacienda entregan una estimación y algunas universidades y centros de estudio también lo hacen. Una de las dificultades es que muchas veces la cifra está rezagada con relación al momento que vive la economía.

El presidente de Icare, Guillermo Tagle, adelantó a «El Mercurio» que están estudiando un proyecto para medir la productividad en Chile. Están en conversaciones con organismos y consultorías internacionales que tienen metodologías probadas para medir esta variable.

La idea es que sea un indicador trimestral, y que empiece a operar a partir del próximo año.

«No es tan simple como el IPC o los indicadores de confianza, que uno puede tomar la temperatura todos los días, es algo más estructural, y por eso pensamos que debe ser trimestral», dice Tagle.

El economista y empresario dice que la idea es que a partir de la publicación de la variable se puedan generar discusiones públicas de cómo mejorar y elevar la productividad en el país y, además, promover cambios microeconómicos que puedan mejorar cosas concretas. «Teniendo una herramienta que vaya midiendo la productividad, esperamos que se vaya provocando también la discusión respecto de qué cosas hacer para que el país funcione mejor», dice.

La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), también busca cumplir un rol clave en este debate con su propia comisión de productividad, instancia que en el último mes ha estado elaborando una serie de propuestas que van desde medidas para destrabar proyectos hasta soluciones en materia logística. La instancia es liderada por Guilisasti y tiene como secretaria ejecutiva a Joanna Davidovic.
Ya han tenido dos reuniones y sostendrá un tercer encuentro el próximo jueves 9 de julio.

Las negativas cifras de los últimos años

Los expertos coinciden que la desaceleración económica del país en la coyuntura responde a la caída en la inversión, pero también a un problema estructural de productividad.

Según los cálculos del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, Clapes-UC, la productividad total de factores (PTF) en Chile habría registrado una disminución de 1,1% en 2014, según consignó en enero un estudio. Esta cifra sería la mayor en las últimas tres décadas si se excluyen los períodos de recesión.

Para 2015, el centro de estudios proyecta una nueva caída de 0,36% , con lo cual la productividad en los últimos dos años se ubicará en el 25% más bajo desde 1961.

Un escenario negativo también vislumbra la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), que calcula una caída de la 4% para la productividad entre los años 2008 y 2015.

Considerando una expansión de 0,5% promedio anual, que es la cifra de largo plazo de crecimiento de la PTF, esta caída implica que el PIB dejó de generar más de US$ 22 mil millones al 2014, cifra que llegaría a US$ 24 mil millones a 2015, tres veces la recaudación de la reforma tributaria.

Según el último boletín de la Universidad Adolfo Ibáñez -recogido por Corfo- durante el año 2013, la PTF del total de la economía decreció -0,9%, lo que se compara de manera desfavorable con la variación de 3% que se registró en 2012.

¿Qué es la PTF?

La Productividad Total de Factores (PTF) corresponde a la parte del crecimiento económico que no puede ser explicada por los factores productivos de capital y de trabajo. Puede aumentar por el movimiento de recursos productivos (trabajo y capital) desde sectores menos productivos hacia sectores más productivos; por la adopción de tecnologías más productivas en los sectores existentes, y por las innovaciones (aumento de valor agregado y reducción real de costos).