(El Mercurio) Aunque no todos comparten lo expresado en la Sofofa por el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, quien según consejeros del gremio afirmó que en términos de crecimiento este año ya está jugado, cinco economistas coinciden en que la actividad en 2015 crecerá entre 2% y 2,5%, en el piso del rango que acaba de proyectar el Banco Central (2,25%-3,25%).

Para Ángel Cabrera, socio de Forecast, gran parte de lo que será el desempeño de la actividad este año ya está jugada. Eventualmente puede haber mejora en consumo, pero no en inversión, dado lo que demoran esas decisiones. «Hay algún grado de sinceramiento del ministro Valdés y también está bajando expectativas. Hay algo de control de daños, y así después, cuando las cifras no sean las mejores, no tenga un problema comunicacional», dice.

Cabrera estima una expansión del PIB entre 2% y 2,5% en el segundo semestre, y la misma variación para todo 2015. «Incluso, el año está sesgado a la baja, y lo más probable es que esté más cerca de 2%», concluye.

La estimación de Erik Haindl, académico de la U. Gabriela Mistral, apunta a un crecimiento del PIB de 2,3% este año. Comparte el diagnóstico de Valdés, pero piensa que la actividad podría repuntar unas décimas más si se modera la reforma laboral para que sectores estratégicos no puedan paralizar. «El ministro se ha puesto en el lado de que vamos a tener números bajos y con eso está ganando credibilidad, lo que es muy importante», dice.
El ex ministro de Economía Juan Andrés Fontaine no comparte que el año esté jugado. Si bien hay elementos puntuales que pueden perjudicar las cifras, como la huelga de Aduanas, pero «si el Gobierno da las señales correctas, es perfectamente posible que la economía repunte hacia el segundo semestre, que el avión vuelva a levantar la nariz, como de alguna manera ocurrió a fines del año pasado».

Menores ingresos

En cambio, Patricio Rojas, de Rojas & Asociados, en general ve el año bastante jugado para un crecimiento que no va a tener más fuerza que la de llegar a 2,5%. Jugado en el sentido de que no va a tener la ayuda de ingresos fiscales para crecer sobre 3%, que era el escenario más optimista que en algún momento manejó el Gobierno. Y es que, sostiene, el único elemento que podría hacer un cambio significativo sería una fuerte ejecución de inversiones en vivienda y obras públicas, que tampoco se vislumbra.

«No hay ningún impulso que esté generando un cambio significativo, a menos que remontaran las expectativas con anuncios de algunos cambios en la línea de las reformas», añade.

Su lectura es que el ministro Valdés trata de sincerar la situación dando una señal de que es muy poco factible que las cuentas fiscales puedan continuar en 2016 y 2017 con el actual nivel de expansión del gasto, porque quiere mantener la sanidad y el ordenamiento fiscal que ha caracterizado al país. Rojas tiene la impresión de que la autoridad debe ponderar que la gradualidad o priorización de gastos puede no tener piso en algunos parlamentarios que piden al Ejecutivo que no ceda en este tema, y que posiblemente estén pensando en usar deuda o los ahorros externos para financiar las reformas.

Con un segundo semestre más bien débil, el economista senior de BBVA Research, Hermann González, proyecta un crecimiento en 2015 en el rango de entre 2% y 2,5% aunque cree que todavía puede mejorar en algo con un repunte en los indicadores de confianza. Dadas las bajas bases de comparación de 2014, en la segunda mitad del año podría haber algunos meses con la actividad creciendo entre 2,5% y 3%, observa. Desde el punto de vista fiscal, el año está jugado, dice González, no así en el componente privado, donde si el ministro empieza a dar señales o reimpulsa y destraba proyectos de inversión, eso podría generar mayor actividad económica.

«Las palabras importan, pero al final son los hechos concretos los que valen. Lo que dijo el ministro es más bien pensando en mirar hacia adelante. Creo que se pueden echar a andar muchos proyectos y hay que partir este año», dice el economista.

Según diversos empresarios que asistieron al Consejo de la Sofofa el miércoles, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés -quien expuso en la instancia- planteó un escenario realista para este año y señaló que 2015 ya está prácticamente jugado.

Algunos de los participantes de la cita en el gremio fabril salieron con la sensación de que el ministro trató de «bajar las expectativas», pese a que no entregó ningún rango de crecimiento para el año.
Ayer, Valdés evitó confirmar esos dichos. «Cada uno trasciende lo que quiere, yo no comento reuniones privadas», señaló.
«Estamos en un momento en que la economía está a mitad de año y, por lo tanto, no está jugado. Siempre el pasado está jugado, pero el futuro lo podemos siempre mejorar», afirmó ayer la autoridad, en el marco de la inauguración de una planta de la empresa argentina de confites Arcor, que implicó una inversión de US$ 70 millones.

En ese sentido, reiteró que la actualización de las proyecciones macro y fiscales se dará a conocer durante los primeros días de julio en la Comisión Mixta de Presupuestos del Congreso.

Tanto el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, como el titular de Hacienda destacaron que ayer se publicó en el Diario Oficial el nuevo marco legal para la inversión extranjera, lo que permitirá iniciar su implementación.

Valdés señaló que «hay confianza» y que el mundo privado está arriesgando, «apostando por Chile, apostando porque vamos a ser un mejor país y por ser una plataforma de exportaciones». En este sentido, enfatizó que el país necesita de más inversión privada para crecer.