(Pulso) Entre US$400 millones y US$900 millones. Ese es el costo que tendría – según los cálculos de Antofagasta plc, firma mediante la cual el Grupo Luksic controla Antofagasta Minerals – instalar una planta desalinizadora de agua de mar para Minera Los Pelambres.

La instalación es clave para destrabar la oposición que ha generado la operación de la mina, a la que algunas comunidades han acusado de acrecentar la sequía al utilizar sus derechos aguas arriba.

Según la compañía, la histórica escasez hídrica que enfrenta la zona obedece únicamente a factores climáticos.

La pugna se ha acrecentado en las últimas semanas, y se suma a la que enfrenta a la compañía con algunas comunidades de Caimanes, quienes lograron un fallo judicial que exige la demolición del tranque de relaves El Mauro, que según opositores bloquea el normal curso de las aguas del estero Pupío, lo que la empresa a su vez descarta.

Según una presentación a inversionistas realizada ayer por Antofagasta plc (encabezada por el CEO de la empresa, Diego Hernández, y su CFO, Alfredo Atucha), la desalinizadora de Los Pelambres se inserta en el plan de expansión de la operación minera, el que busca pasar de un tratamiento diario de 175 mil toneladas a 205 mil y que tiene un costo de US$1.200 millones.

[Antofagasta plc reduce ganancias 7,5% en 2014 a US$610 millones]

El valor de la planta varía según el tamaño que tenga el ducto, lo que hoy está en plena evaluación.

De la misma manera, y de acuerdo con los últimos comunicados emanados desde la compañía, el Estado de Chile podría participar de la construcción de la planta desalinizadora. Así al menos consta en el protocolo de acuerdo firmado la semana pasada con las comunidades del Choapa.

“El Estado de Chile manifiesta la intención de una alianza público-privada con Minera Los Pelambres, para desarrollar el proyecto correspondiente a una planta desalinizadora cuyos usos del recurso hídrico serán definidos por una comisión de trabajo que reunirá a los actores sociales y productivos de la zona, utilizando el sistema de concesión y asumiendo Minera Los Pelambres el estudio de este diseño”, versa en el documento.

“El compromiso de Minera Los Pelambres es que, ante la eventualidad de una expansión de su proyecto minero, utilizará agua de mar”, se añade.

Gran expansión

La empresa sigue evaluando un proyecto mayor, pues sus últimos análisis geológicos indican que se está trabajando sobre un cuerpo mineralizado muchísimo mayor que el que se pensaba inicialmente. No obstante, ello requiere de un acuerdo amplio con las comunidades y muchos permisos.

“Dado el tamaño del recurso existente, el que alcanza a 6.200 millones de toneladas, es más de tres veces la cantidad considerada en el actual plan minero. Por ello, hoy existe una importante oportunidad de aumentar la capacidad de la planta más allá de las 205 mil toneladas previstas para el proyecto de incremento productivo gradual. Esta expansión requerirá de una amplia concesión de permisos y el apoyo de las comunidades locales, pero en la actualidad no está previsto ni está en evaluación ningún trabajo significativo”, señaló la compañía en su último estado de resultados, liberado ayer.