(El Mercurio) A mediados del año pasado, Codelco presentó a La Huifa, un yacimiento con un potencial de 200 millones de toneladas, con una ley de 1 a 0,8% de cobre total.

Como se ubica a tres kilómetros de distancia en línea recta de El Teniente, La Huifa sería económicamente rentable para la empresa estatal.

Sería, porque aún faltan muchos procesos y estudios para saber qué tan viable es explotar este nuevo yacimiento.

«Podrían quedar ocho o 10 años», dice José Pesce, vicepresidente de Gestión de Recursos Mineros y Desarrollo de Codelco, pues hoy este yacimiento está en una etapa intermedia de desarrollo (ver recuadro abajo). Se sabe lo que tiene, pero aún así podría ser económicamente poco rentable.

¿Pero cómo es el proceso que lleva a una propiedad minera a convertirse en un yacimiento?

El proceso es largo y, dice Pesce, puede demorar fácilmente hasta dos décadas.

Tampoco es fácil. Si bien no existen estadísticas oficiales de cada cuánto tiempo se descubren yacimientos, en la gran minería privada se cuenta con dos premisas: ya no existen grandes yacimientos ubicables de manera superficial, y cada 20 años se encuentran lugares con potencial económico para la construcción de grandes yacimientos en el país.

Por eso es que hoy, con menores precios de los commodities , la gran minería privada ha reducido considerablemente su trabajo de sondaje.

Codelco, en tanto, la ha subido, pero de alguna manera asegurándose: ha apostado a la exploración Brownfield, que se enfoca en aquellos distritos mineros operativos, con reservas probadas.

Esto, partiendo de la idea de que donde existen yacimientos, también existen fallas, por lo que cerca de las vetas ya probadas, hay otras que aún no se conocen, explica Javier Rojas, director de exploración de la empresa especializada Santiago Metals.

Una idea recurrente en la minería es que existe una «otra mitad» de Chuquicamata, que nadie ha encontrado aún. Aquí se ha ido el 70% de la inversión en exploraciones de Codelco. Desde 2010 a la fecha, la compañía ha descubierto cuatro mineralizaciones importantes: La Americana, Cerro Negro y Copa Sur en la División Andina, y La Huifa en El Teniente.

Pero, advierte Juan Pablo González, presidente de la Comisión Minera, «el éxito de las exploraciones involucra invertir en las siguientes etapas hasta constituirse en una mina propiamente tal».

Codelco también está en proceso de exploración en torno a los yacimientos Gabriela Mistral, Chuquicamata, Radomiro Tomic y Salvador, focalizado en la búsqueda de recursos de óxidos de cobre para extender la vida útil de las plantas ya instaladas, aportando con nuevos recursos.

Además, cuenta José Pesce, hoy la estatal está realizando exploraciones en dos países más: Ecuador y Brasil.

En el primero, la cuprera está realizando un primer reconocimiento de un yacimiento de cobre junto a la compañía estatal Enami EP, para el cual se realizarán 15 mil metros de sondaje.

En Brasil, la empresa estatal realizó un joint venture con un local. Estos yacimientos, eso sí, no serían explotables antes de una década.