Los Lombardi y el verde del valle de Azapa

El italiano Ernesto Lombardi llegó a Chile en 1923 y dedicó su vida al trabajo en la minería de azufre. Con los ingresos que obtuvo de la venta de una mina de este mineral compró un campo de 36 hectáreas en el valle de Azapa, donde en 1952 comenzó, con su hijo Aldo, Agrícola Lombardi. Hoy la empresa está en manos de sus nietos Raúl, Piero y Gianfranco. Ellos tienen más de 200 hectáreas fértiles destinadas al cultivo de olivos, tomates y pimientos. Producen 1.500 toneladas de aceitunas al año que las venden desde Estados Unidos hasta Kuwait, Arabia Saudita y el Líbano.

El grupo de empresas incluye Agromar, fundada en 1996, que elabora productos derivados de las aceitunas como pastas y aceite de oliva; Agro Piemonte, de insumos agrícolas; Agromac, de maquinaria, y la constructora Piemonte, de obras civiles e hidráulicas.

Fosk y Fux, los parientes que invirtieron en el ácido bórico

La primera planta fotovoltaica en conectarse al Sistema Interconectado del Norte Grande, la empresa que más exportaciones saca anualmente por el puerto de Arica y la tercera exportadora de ácido bórico del mundo, son algunos de los logros que destacan los ejecutivos de Quiborax.

La empresa, que desde 1987 produce y exporta ácido bórico, que se usa en la industria de la fibra de vidrio, cerámica y de pantallas de LCD y también fertilizantes boratados de uso agrícola, pertenece a las familias Fosk y Fux, que llegaron en la década del 20 a Chile, desde Polonia y Rusia. Ambas tienen dos generaciones nacidas en Chile y están emparentadas.

Hoy, la producción de sus dos plantas de Arica, ubicadas en el salar de Surire, y la de Antofagasta, suman cien mil toneladas anuales, las que se envían a más de 50 países, principalmente a China, Japón, Estados Unidos, Alemania y Brasil. Este año se concretó un plan de inversión por US$ 35 millones, que comenzó en 2013 y que sumó otros US$ 8 millones en una planta fotovoltaica en asociación con ECL, que se conectó al Sistema Interconectado del Norte Grande, y actualmente abastece el 30% de las necesidades energéticas de su planta El Águila en Arica.

La familia Fosk, además de Quiborax, tiene una pesquera en el sur del país y la familia Fux, que creó el terminal Super Agro de Arica, vendió su participación y hoy tiene en vista negocios inmobiliarios.

Los griegos Yanulaque, del almacén de abarrotes a la casa de cambios y el apart hotel frente al mar

Manuel Yanulaque Scorda llegó a Chile en 1873, en busca de una nueva vida. Oriundo de la isla de Paros en Grecia, desembarcó en Iquique para finalmente afincarse en la ciudad de Arica, donde se transformó en un conocido comerciante. Traía sillas de Austria, chocolates de Italia, cuchillería de Alemania y porcelana de Francia, que vendía en el almacén La Colmena, fundado en 1890. Su hija, Eliana Yanulaque, formó la empresa Yanulaque y Compañía, que agrupa varios negocios; entre ellos, una casa de cambios, una librería con dos locales en Arica, el apart hotel  Paros y el edificio Skorpios. La familia también ha incursionado en el ámbito de las discotecas y restaurantes.

Región de Iquique

Juan Carlos Toledo, el empresario hotelero del norte

A mediados de los 90, el arquitecto Juan Carlos Toledo formó la empresa de turismo Hoteles Terrado y hoy es el principal actor del norte de Chile en este rubro. La cadena cuenta con tres hoteles en Iquique: Terrado Club, Terrado Suites y Terrado Arturo Prat, y uno en Antofagasta, y está pronto a inaugurar en Iquique, el Terrado Cavancha. La inversión total a la fecha suma US$ 85 millones.

Hoy, además de manejar sus hoteles, está embarcado en diversos proyectos inmobiliarios. El principal es Puerto Nuevo en Antofagasta, un espacio urbano que espera inaugurar a mediados de 2017 y se ubica a un costado del Mall Plaza y del Hotel Terrado. En esta iniciativa, que implica una inversión de US$ 81 millones, Toledo es socio de Echeverría Izquierdo e Inmobiliaria Boetsch. Con ellos levantará el segundo Terrado de Antofagasta de 12.000 metros cuadrados y un apart hotel con departamentos de 1 y 2 dormitorios, además de centros comerciales, restaurantes, un paseo peatonal, oficinas y tres niveles de estacionamientos subterráneos.

“La receta para hacer crecer el negocio se basa en no olvidar que lo más importante es el huésped y poder contar con un recurso humano de calidad y comprometido. Hoy son más de 400 personas las que trabajan directamente para los hoteles y se espera con los nuevos proyectos generar más de 600 empleos directos,además del personal a honorarios y subcontratos”, dice Toledo.

Entre sus planes futuros está un nuevo hotel en Santiago para 2016, para el cual hoy busca ubicación. Además piensa levantar un hotel lodge en el oasis Esmeralda, que está cerca de Pica, al interior de Iquique.

Región de Antofagasta

Kútulas: de los huevos a la inmobiliaria

Corrían los años 30 cuando Nicolás Kútulas Papagrivas llegó a Antofagasta. Venía de Krokilion, ciudad cercana a Atenas. Al llegar se instaló con una lechería, una fábrica de huevos y una avícola. Llegaron a ser los terceros productores de huevos del país y sigue siendo actualmente la única productora de huevos de la Región de Antofagasta. Pero sus ojos están en el mundo inmobiliario.

Todo gracias a los huevos. Hace 30 años se necesitaba, por motivos sanitarios, grandes extensiones de terreno para producirlos y por eso la familia comenzó a comprar hectáreas en la zona norte de la ciudad. Luego, el auge de la minería hizo que las empresas constructoras se interesaran en Antofagasta y ellos se asociaron con Aconcagua para construir viviendas.

De eso ya van 12 años y más de 4 mil casas, incluso unas que llevan su nombre: ciudad Kútulas. Su última apuesta es Costa Laguna, que construyeron junto a Aconcagua y Crystal Lagoons. La laguna ya está lista y se entregaron los primeros edificios. El proyecto es de 17 mil viviendas, y contempla una zona comercial y colegios.

En la familia cuentan que no se olvidan de sus raíces y por eso están en un plan de inversión para duplicar en los próximos tres años la capacidad de su planta de huevos. En sus inicios también tuvieron panaderías que dieron paso a las tiendas de conveniencia PaneNostrum que pretenden expandir por la ciudad.

Incansables en sus proyectos, llegaron a la educación. Con distintas sociedades hoy participan en tres colegios particulares y proyectan la apertura de dos más en los próximos 5 años.

Medel, el soldador que hoy vende tolvas mineras en el mundo

Como una empresa familiar y regional que se inicia con cero recursos y se desarrolla durante el  boom minero, describe a su compañía Manuel Medel. En 1973, su padre, soldador antofagastino del mismo nombre, creó Conymet, que se dedicaba a la mantención de equipos mineros. Con Codelco como su principal cliente, se atrevió en 1984 a fabricar maquinaria y en 1996 creó la primera tolva liviana, que se convirtió en un estándar mundial. En 2001 dio su segundo gran paso al comprar la automotriz minera australiana Duratray. Así la compañía se convirtió en una multinacional cuyos productos se venden en 33 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Australia, Sudáfrica, Colombia y Mongolia.

“Nuestro crecimiento ha sido muy importante, Conymet Duratray abarca un 43% del mercado, y es una de las tres compañías de fabricación de tolvas más grandes del mundo”, explica Manuel Medel, director Ejecutivo de Conymet Duratray.

La empresa facturó US$ 130 millones en 2014 y sus proyecciones de crecimiento para este año son de un 17%.

Korlaet, El Pampino supermercadista

A principios de 1900 llegó a Chile la familia Korlaet, desde Croacia. En 1930 comienza su actividad comercial con la apertura del almacén El Pampino, el que en 1978 se transforma en supermercados Korlaet que llegó a tener 14 locales en Antofagasta y Calama y ventas de $8 mil millones mensuales. En 2008, la familia vendió la operación de supermercados y arrendó la infraestructura de los locales a SMU,  holding liderado por Alvaro Saieh.

Su rumbo hoy cambió radicalmente con Inversiones Korlaet, sociedad liderada por los hermanos Iván, Dinko y Francisco y a la que se han incorporado a trabajar sus hijos. Se trata de un fondo de inversión de renta e inmobiliario y de operación hotelera. Desde 2009 manejan los hoteles Alto del Sol, con dos instalaciones en Antofagasta y uno en Mejillones y dos nuevos en construcción.

“La empresa seguirá ligada al norte de nuestro país en la búsqueda de nuevas oportunidades y el desarrollo de proyectos que aporten al crecimiento de la Región”, dicen desde la compañía.

Simunovic hizo “correr la bolita” en el casino de Antofagasta

“Mi sangre es 100% croata porque mis nonos por ambos lados vienen de la isla de Brac, en Croacia”, cuenta Iván Simunovic quien se reconoce como el empresario de la familia. “Yo salí con el talento empresarial típico croata”, afirma.

Aunque su padre Ivo comenzó un negocio de venta de repuestos de autos, neumáticos y baterías, Iván Simunovic no lo continuó pues dice que le gusta la industria. Hoy tiene 130 hectáreas en Antofagasta, sumando las propias y en sociedad. En uno de sus terrenos construyó, junto con Enjoy, el casino de Antofagasta, una inversión de US$ 90 millones frente a las ruinas de Huanchaca.

Sus negocios abrieron un brazo minero, Simunovic tiene 35 mil hectáreas de pertenencias mineras en Calama donde realiza exploraciones con la compañía polaca KGHM, propietaria de Sierra Gorda. Suma otras cerca de 4 mil hectáreas en Tal Tal, donde la minera Las Cenizas explora en búsqueda de oro.

Trevizan y el negocio de prestar servicios a la minería

La familia de inmigrantes croatas Trevizan comenzó su historia empresarial hace 60 años cuando Felipe Trevizan puso en marcha un restaurante en Antofagasta. Hace 55 años, con su hijo que lleva el mismo nombre, formó la empresa de transportes Trevizan que presta servicios a la minería, con compañías como Sokol, de buses, y Eseva, de alquiler de maquinarias y equipos. Además trabajan en faenas mineras y movimiento de tierra. En 2014 formó la empresa Servimin, orientada a la asesoría y servicios en la actividad minera, incluido el transporte.

Región de Copiapó

Moreno Prohens y el sabor de las aceitunas en manos de una mujer

Alejandro Moreno Rodillo comenzó hace 60 años a sembrar el desierto de Copiapó en tierras que no eran aptas para los cultivos. Su apuesta fueron los olivos, y formó el Consorcio Nacional Olivero. Hoy, su hija Ximena Moreno Prohens, prima del agricultor Alfonso Prohens, maneja el negocio que se asoció en 2001 con Agro Sevilla España, el mayor productor de aceitunas del mundo. Los campos productores con 420 hectáreas de olivos son de los hermanos Moreno Prohens y están ubicados a 25 kilómetros al norte de Copiapó. Agro Sevilla Chile es dueña de la planta industrial donde se procesan las aceitunas, explica Ximena Moreno, quien aclara que su producción varía entre los 3 millones y los 3,5 millones de kilos de aceitunas al año.

Prohens, siguiendo la innovación del padre

En 1947 Alfonso Prohens comenzó a trabajar en el fundo de su padre Jaime Prohens en Copiapó, buscando hacer verde el desierto. Su primer negocio fue la Hacienda Hornito, donde ese año comenzó a experimentar con diversos tipos de uva para determinar cuál era la mejor para cultivar en la zona. En 1952 parte con 14 hectáreas de uva sultanina. Al poco tiempo la estaba exportando a Estados Unidos y el resto se procesaba en la Cooperativa Pisquera Inca de Oro, de la cual era socio.

En la actualidad, los cinco hijos varones de Alfonso -Jaime, Alfonso, Oscar, Rafael y Fernando- tienen unas 1.100 hectáreas dedicadas a la uva de mesa y producen 9 millones de kilos al año. En el peak de las cosechas contratan a unas 2.000 personas.

“En estos momentos estamos dedicados a reconvertir nuestro negocio, buscando y experimentando con variedades nuevas, las que tengan menor uso de mano de obra, menores costos y que se adapten a las necesidades de los mercados”, explica Alfonso Prohens.

Los cinco hermanos se han diversificado y son socios del Puerto de Caldera. Alfonso, Óscar y Fernando son socios de la Exportadora Subsole.

La explotación minera en manos de Vecchiola

En Chañaral, zona minera de la Tercera III Región, y a 167 kilómetros de la ciudad de Copiapó, nace la historia de la empresa Vecchiola. En la década del 70, los hermanos Guido, Rinaldo y Edgar inician esta compañía orientada al arriendo de maquinaria minera y a las obras viales. A fines de los 80 trasladan sus operaciones a Copiapó, donde llegan con apenas un  container , una máquina, 20 funcionarios y la capacidad de trabajar en un contrato a la vez. En 2001 crecen y dejan de lado las obras viales para concentrarse en los servicios de explotación minera, como perforación, tronadura, carga, transporte y chancado del mineral. Tienen una dotación de cerca de dos mil personas.

Entre camiones y uvas crecen los negocios de Omar Campillay

Descendiente de diaguitas, nacido en Alto del Carmen, Omar Campillay comenzó casi de cero trabajando con un camión familiar. A partir de ese emprendimiento desarrolló Tamarugal, una empresa de transportes y maquinaria pesada que sirve a la gran minería. Hoy esta firma maneja más de 700 camiones y tiene oficinas en Vallenar, Chañaral, Antofagasta e Iquique. En 1995, Omar Campillay diversificó sus negocios y creó Agrícola Campillay que tiene parronales en el valle de Alto del Carmen, a 41 kilómetros de Vallenar. Ahí se dedica a la producción y exportación de uva de mesa y tiene más de 800 hectáreas de cultivos de distintas variedades que exporta a Estados Unidos y Asia.

Región de Coquimbo

Rendic pisa fuerte en el sector inmobiliario y la minería

Un almacén ubicado en el barrio de La Recova formado por Gerónimo Rendic Boric y atendido por sus hijos Dalibor, Otmar y Juan, fue el principio de todo. De ahí nacieron los supermercados Deca que llegaron a tener 64 locales. Luego de la fusión con SMU en 2007, en enero de este año vendieron su participación para focalizarse en sus negocios familiares en el área inmobiliaria y minera. Hoy controlan inmobiliaria Don Juan, dedicada básicamente a la renta inmobiliaria con cerca de 15 terrenos para desarrollar en la IV Región, que pretenden explotar en cinco años con establecimientos comerciales, viviendas y oficinas. En la minería mantienen la Compañía Minera San Gerónimo de concentrado de cobre. Tienen tres yacimientos y producen 13 mil toneladas de cobre fino.

Real, el home center de Iduya en la Cuarta Región

En 1980, Lorenzo Iduya formó una pequeña tienda en la calle Aldunate de Coquimbo, donde se vendían artículos de ferretería, línea blanca y menaje. Pero su fundador tenía un sueño mayor, que lo cumplió cuando inauguró su primera ferretería, llamada Real, con productos para la construcción, a la que agregó una barraca.

Pero Lorenzo no estaba satisfecho, y siguiendo las tendencias de comercialización modernas, creó Home Center Real, que hoy vende todo lo necesario para la casa.

Olivier, mucho más que papayas de La Serena

El padre de Aldo Olivier llegó desde Italia a Chile en 1951, después de la Segunda Guerra Mundial, en el barco Américo Vespucio y se le asignó una parcela que debía pagar al Estado trabajándola. Con tan solo 12 años, Aldo, el mayor de nueve hermanos, comenzó a trabajar la tierra junto a su padre.

En 1970, tras casarse, se fue al Valle de Elqui, donde comenzó a desarrollar cultivos de verduras, siguió con uva pisquera, uva de mesa, papayas y vinos.

Hoy el negocio de los Olivier está diversificado. Aldo produce uva pisquera que elabora en una planta de la que es socio. Con su hijo Mauro cultiva uva de exportación y con su hija Carla, papayas. Además, produce vino.

En 1998 incursionó junto a su primo Giorgio Flessati, enólogo, en la producción de vinos en el Valle de Elqui y formó la viña Falernia, que exporta el 90% de su producción a América, Europa y Asia.

Los elegantes Olivares

Fabricando y vendiendo sombreros partió la familia Olivares en 1932 con su tienda La Elegante en Coquimbo. Hoy tiene una tienda por departamentos con seis sucursales, repartidas entre Coquimbo, La Serena, Vicuña y Ovalle, y además maneja una tarjeta de crédito propia.