(Diario Financiero) Una serie de desafíos visualizan en la industria minera para el nuevo presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals (AMSA), Iván Arrigada, que este lunes llegará a las oficinas de Apoquindo 4001.

La empresa ha pasado un proceso de cambios desde el ingreso de Diego Hernández, en agosto de 2012 y, según dicen en la industria, está en buen pie para afrontar el nuevo ciclo de precios del cobre.

En ese sentido, la nueva estructura permitirá que Hernández tome posición desde la presidencia ejecutiva de Antofagasta plc, mirando el largo plazo, y que Arriagada se focalice en la operación del día a día.

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“Vamos a trabajar juntos para afrontar una nueva etapa de crecimiento del grupo que queremos impulsar en los próximos años. Tenemos que desarrollar proyectos en Chile y también comenzar a preparar el proyecto minero Twin Metals en Minnesota, Estados Unidos, que estamos adquiriendo en su totalidad. Debemos realizar todo esto sin descuidar las operaciones actuales, en cuanto a seguridad, producción y costo”, dijo Hernández en una entrevista.

Ejes de acción

En ese sentido, en el sector coinciden en cuáles serán algunos de los ejes de acción.

En primer lugar, seguir avanzando en la consolidación del plan de reducción de costos y mejora de productividad, especialmente, tras un escenario de precios más ajustado.

En la industria destacan que el brazo minero del grupo Luksic está bien posicionada y tiene camino avanzado para afrontar este momento.

En lo netamente operativo, destacan Centinela y Los Pelambres. La primera, porque hay que capturar todos los beneficios que se visualizaban al unir Esperanza y El Tesoro y hay que potenciarla en el largo plazo.

Respecto a Los Pelambres, la expansión de la operación asoma como tema de primer orden por los problemas que hay en la zona y la magnitud del proyecto.

En lo interno, varios consultados comentan que el ex jefe de administración y finanzas de Codelco también deberá trabajar para afianzar el equipo de la minera, que ha experimentado varios cambios en los últimos dos años y medio.

Además, su llegada también podría responder a la necesidad de grandes firmas, como AMSA, de trabajar en las líneas de sucesión de sus ejecutivos.