(La Tercera) Ministro de Minería pudo haber sido el presidente de la Sonami, Alberto Salas, en el gobierno de Sebastián Piñera. La historia cuenta que fue recomendado por un senador ligado a la UDI, pero que el representante gremial se negó. Salas hoy es el nombre de consenso y el que corre con más probabilidades para liderar la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) desde marzo próximo, luego que esta semana, cuatro de las seis ramas de la entidad expresaran su público apoyo a la candidatura, inéditamente dos meses antes de la elección.

En todo caso, ser ministro de Estado no es lo único que Salas, 60 años, ha rechazado. Entre sus cercanos también señalan que se ha negado varias veces a la propuesta de un sector de la Alianza para optar a un cupo senatorial en una región minera.

Cercano a la UDI, ha mirado las ofertas con interés, pero siempre las ha desechado. “No tiene ambiciones ni interés político”, dice el vicepresidente ejecutivo de Enami, Jaime Pérez de Arce (PS), quien es amigo de Salas hace más de una década.

La amistad entre ambos comenzó con la llegada del hoy dirigente empresarial a la minera estatal, en el 2000.

Pérez de Arce destaca la capacidad de diálogo que tiene Salas, y para graficar lo relata un hecho histórico: era marzo de ese año cuando cuatro mineros decidieron enterrarse en una mina de Tocopilla, como una medida de protesta que buscaba impedir que la Enami materializara una rebaja del precio del mineral. Tal política comercial había sido adoptada en el gobierno anterior, de Eduardo Frei, pero se debía materializar en la entonces naciente administración de Ricardo Lagos.

Ese tenso escenario fue el primer acercamiento entre Pérez de Arce y Salas. Este último, por entonces gerente general de la Sonami, por vía telefónica logró sortear un capítulo que se veía sin solución. “El fue el interlocutor de un episodio que logramos resolver muy bien. Comprometimos medidas de largo plazo sin conocernos personalmente, aprendimos a respetarnos y no nos miramos con desconfianza”, recuerda el máximo ejecutivo de Enami.

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Buenas redes: la clave

La capacidad de diálogo de Salas es posiblemente una de las dos grandes fortalezas que se le reconocen al titular de la Sonami, cargo que termina en agosto de 2016, sin posibilidad de reelección. La otra, las redes y llegada en la Nueva Mayoría, el gobierno y hasta la Presidenta Michelle Bachelet.

Esto último es clave, dado el escenario de reformas estructurales que enfrenta el empresariado, como la tributaria, ya vigente, y la laboral, en trámite en el Congreso, y el anunciado cambio a la Constitución, dice un integrante de la mesa de la CPC.

“La conversación detrás del candidato de consenso para nuevo presidente de la Confederación no ha sido fácil, es un hecho. Pero era importante dar una señal de apoyo a Alberto Salas y reconocer que su nombre es una buena carta por su conocimiento de los temas, de la economía, de política y la llegada que tiene con un gobierno que no es lo más dialogante precisamente”, afirman en la multigremial.

Gobierno y Congreso

Tras el público respaldo de cuatro gremios de la CPC a Salas, un sector del equipo económico del gobierno valora que el nombre con más opciones para suceder a Andrés Santa Cruz sea un dirigente conocido entre las autoridades actuales y también en sectores duros de la Nueva Mayoría. Esto, porque la experiencia de la compleja negociación de la reforma tributaria y los problemas que ya se vislumbran con la reforma laboral y otros cambios en la agenda del gobierno “hacen necesario que tengamos, a lo menos, una línea de conversación más directa con los privados, más cuando la economía no repunta y lo que se requiere también es que el sector privado apueste por retomar inversiones”, afirma un integrante del gabinete.

En el Ejecutivo, y específicamente en las carteras clave de los equipos económico y políticos plantean que la opción de Salas como su contraparte les resulta más moderada que otros nombres que han sido mencionados como posibles candidatos, como el presidente del Grupo Security, Francisco Silva, y el empresario José Antonio Guzmán, ex titular de la CPC y ex presidente de AFP Habitat.

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“Evidentemente, no es lo mismo relacionarse en tiempos complejos, cuando necesitamos una mirada común sobre cómo apuntalar la economía, con un dirigente que conocemos, con demostrada capacidad de diálogo, aun con una sintonía política definida, que con un empresariado representado por un sector más duro políticamente”, dice un ex ministro cercano a la Presidenta Bachelet y con línea directa en Hacienda.

En el Ejecutivo destacan los buenos vínculos que Salas tiene con las ministras de Minería, Aurora Williams, y de Trabajo, Javiera Blanco, además del titular de Energía, Máximo Pacheco.

Para el vicepresidente de la Sonami y presidente ejecutivo de Antofagasta plc, Diego Hernández, Salas “tiene la experiencia, personalidad y enfoque adecuados para hacer valer los puntos de vista del empresariado en un contexto como el actual, con las reformas que está impulsando el gobierno, que, además, tiene mayoría en el Parlamento”.

Al senador radical Alejandro Guillier, quien conoce a Salas por su trabajo como integrante de la Comisión de Minería y Energía, de hecho, su nombre le agrada como futuro líder de los empresarios. “Sería muy positivo. Es una persona dialogante y eso se necesita, porque debemos restablecer las relaciones. Se ha generado un cuadro inquietante. Toda reforma genera ruido y hay un problema de confianzas y él puede ayudar a restablecerlas”, comenta.

Igual opinión tiene el diputado PS Luis Lemus, quien tiene una relación antigua con las regiones mineras e integra la Comisión de Minería de la Cámara: “No es una persona confrontacional y se necesita un buen diálogo para impulsar una agenda que es de todos”.

Su arribo a la cúpula

El martes pasado, el presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock, sorprendió con el primer respaldo público a la candidatura de Salas a la CPC, en reemplazo del actual titular, Andrés Santa Cruz. Agregó que “por su capacidad de coordinación, su profundo conocimiento de la actividad gremial y su destacada trayectoria empresarial” era idóneo para encabezar la cúpula empresarial.

También valoró sus cualidades personales, “que permitirán que se transforme en un gran interlocutor con las autoridades públicas y la opinión pública”.

En las horas siguientes se sumaron tres ramas: la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y su gremio. Restan la Asociación de Bancos y la Sociedad Nacional de Agricultura.

El acercamiento con el presidente de la Sonami lleva varios meses, comentan sus cercanos. Ya en agosto, el dirigente comentaba el desafío que ello representaba y el largo trabajo que había por delante para lograr el consenso de las ramas.

Rafael Guilisasti, hoy presidente de la comisión laboral de la CPC, fue quien motivó su candidatura entre los empresarios, aseguran conocedores de las tratativas. Pero también destacan el valor que tiene el apoyo que el grupo Luksic le ha dado a Salas. La familia de origen croata ha tenido una participación histórica en el gremio, marcada por el patriarca, Andrónico Luksic Abaroa, quien entró a la Sonami de la mano de Cerro Negro y Tamaya, dice Marcelo Awad, ex presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals.

Relación con Bachelet

Salas fue motivado personalmente por Alfredo Ova-lle, ex presidente de la Sonami y también de la CPC, para asumir el desafío. Los vínculos entre ambos empresarios mineros son de larga data y marcan, además, el inicio de la carrera gremial de Salas.

Fue con Ovalle también donde quedó de manifiesto la llegada de Salas con la Presidenta Bachelet. Jugó un rol clave en la recomposición de las relaciones con el gobierno cuando Ovalle, en la Enade de 2007, dio un duro discurso en que pidió que el Ejecutivo tomara “el timón con firmeza”.

La habilidad de Salas para relacionarse también es destacada por el presidente del Consejo Minero, Joaquín Villarino: “Conoce muy bien el mundo minero, el gremial y tiene buenos puentes con el gobierno actual”.

Pero el dirigente no tiene problemas en diferir y eso se notó, según un ejecutivo minero, en su último discurso en la Cena Anual de la Sonami, en agosto pasado. Ahí expuso su preocupación frente a Bachelet, quien estaba en la mesa central, sobre las reformas en marcha y en especial por la eliminación del DL 600 y el beneficio que el instrumento tenía para el sector minera. Todo, eso sí, con una lógica dialogante. Su frase célebre, coinciden ejecutivos del negocio, es “piénsalo de nuevo”.

Rol minero

Salas es conocido en la industria por su historia minera. Al igual que su padre, Alberto Salas Paredes, quien fue gerente de Paipote, es ingeniero civil de minas de la Universidad de Chile. Su historia como empresario le abrió un cupo en la Sonami como representante de la pequeña minería, pero a medida que el gremio crecía, intensificó su acercamiento con las grandes del sector, que también integran el gremio.

Eso le ha significado perder apoyo en la Sonami, lo que se refleja en las últimas elecciones, donde los pequeños mineros han impulsado listas paralelas. La más reñida fue en agosto de 2013, donde competía con Manuel Feliú.

Hernán Urquieta, director de Sonami y presidente de la Asociación Minería de Andacollo, admite las diferencias en el gremio por las medidas que ha tomado Enami con las tarifas de sustentación para los pequeños mineros, apoyadas por Sonami. “Ojalá que cuando salga presidente de la CPC, primero el ordenamiento empiece por casa y se preocupe más de la pequeña y mediana minería, porque hay diferencias con lo hecho hasta ahora”, fustiga el dirigente.