(La Tercera) Codelco se aliviará de uno de los grandes dolores de cabeza que lo atormentó en los últimos años y que perjudicó fuertemente su estructura de costos. Y es que el precio a pagar por la energía eléctrica que la minera requiere para operar las divisiones El Teniente, Andina, Ventanas y Salvador, ha sido un tema por años complejo para la principal empresa pública chilena. La compañía, que consume 450 MW de la energía de la zona central del país, estaba pagando US$ 100 el MWh para abastecer a sus divisiones e incluso más que eso, cuando el costo marginal -valor al que se transa la energía en el mercado eléctrico- llegaba a sus niveles peak.

Sin embargo, las cosas estarían mejorando para la estatal, debido a la puesta en marcha de un contrato de suministro eléctrico que la minera cerró con Colbún en 2010, durante la administración del presidente ejecutivo de la época, José Pablo Arellano, y que entró en vigencia en 2013.

El acuerdo contempla un suministro eléctrico por una potencia creciente en el tiempo de 510 MW, con una energía asociada de unos 4.000 GWh. Se establecieron dos contratos de suministro: por 15 años y 30 años.

De la mano de este nuevo compromiso contractual de largo plazo, el presidente de Codelco, Oscar Landerretche, adelanta que la empresa ya dio un vuelco en sus costos energéticos, con lo cual se transformará en la minera con los menores precios de energía del sector. “En los próximos años, Codelco va a tener la energía más barata de la minería chilena “, asegura.

El ejecutivo agrega que la cuprera tendrá una “relativa certeza” de cuáles serán sus precios de energía durante los próximos cinco años, valores que estarán vinculados al costo que tiene la generación en base a carbón. Según fuentes del sector eléctrico, el contrato de la minera estatal podría fluctuar entre US$ 80 MWh y US$ 90 MWh.

El contrato se firmó en enero de 2010 y a la ceremonia, en la casa matriz de Codelco, asistieron el entonces presidente de Colbún, Bernardo Matte, y el gerente general de la época, Bernardo Larraín Matte.

Requerimiento adicional

El contrato comenzó a operar en marzo de 2013 y, además, Colbún adquirió un compromiso adicional con la minera, por otros 80 GWh, que comenzó en mayo de 2013 y termina en diciembre próximo. “A partir de 2014, parte del suministro para las divisiones del SIC de Codelco quedó indexado a costo de producción de la energía, principalmente a carbón, quedando el 100% cubierto desde el año 2015 en adelante”, explican en la minera.

De esa manera, añaden, las divisiones de la zona central del país “están cubiertas a través de contratos de suministro eléctrico de largo plazo, con condiciones estables y de mercado muy favorables”. Codelco será, así, la única minera que tendrá estabilidad en sus precios de la energía.

El peor momento

Fue en 2012 en que la minera estatal enfrentó el peor escenario de precios, cuando todo el suministro eléctrico que consume el Sistema Interconectado Central (SIC) -que va de Taltal a Chiloé- estaba indexado al costo marginal. En ese período, a la firma también se le encareció el costo del suministro, debido a los altos valores que tenía la energía en la zona central, como resultado de las sequías que afectaron al país en los últimos años. En diciembre de 2012, el valor de la energía llegó a unos US$ 176 el MWh.

Resultado de los altos precios energéticos, la cuprera elevó con fuerza sus costos totales. A septiembre de ese año, el total de costos y gastos de la firma subió un 41,9%, alcanzando los US$ 2,47 por libra de cobre, el valor más alto de su historia. Un año antes, era de US$ 2,05.

En la entrega de resultados de 2012, el entonces presidente ejecutivo de Codelco, Thomas Keller, reconocía que el costo de la energía había aumentado por encima de lo previsto. “La cuenta de la luz, por así decirlo, en lo que va corrido del año, se eleva en casi US$ 200 millones más de lo que habíamos presupuestado”, dijo en la oportunidad.

En el sector privado

Mantener precios estables también es clave para los privados. En Antofagasta Minerals, del grupo Luksic, la estabilidad de precios de largo plazo recién se vivirá hacia 2018, cuando entre en operaciones la central hidroeléctrica Alto Maipo, que la minera desarrolla con AES Gener.

El presidente ejecutivo de Antofagasta PLC, Diego Hernández, explica que en 2012 la minera no pudo cerrar contratos a precios de largo plazo. Por eso, en 2013, Los Pelambres, operación que la firma tiene en el SIC, estuvo expuesta al costo marginal. “A mediados de este año, el 20% de nuestro requerimiento en Pelambres fue contratado con el parque eólico El Arrayán, a precios de largo plazo. En 2015 terminaremos con el 45%, con otro contrato a largo plazo y, en 2017, subiremos a 65%. En 2018, estaremos 100% con contratos con precios de largo plazo, cuando entre Alto Maipo”, dice.

Agrega que por los problemas de contratación de nuevos suministros a precios competitivos, la minera debió buscar alternativas y una fue asociarse con AES Gener para el proyecto que impulsan en la Región Metropolitana.

Pero el fenómeno de altos precios de la energía afectó y sigue afectando a todo el sector minero. Según el Consejo Minero, producir una libra de cobre hoy es 66% más caro que en 2006. La diferencia significa casi un dólar más por cada libra de cobre, lo que resta competitividad a la industria.

Las cifras del gremio -que reúne a las grandes mineras privadas que están en el país- señalan que en 2006 el valor de la energía para las operaciones que están en el SIC llegaba a US$ 53 el Kwh. Hoy asciende a US$ 113.

En la actualidad, el sector está viendo una caída en los valores de este insumo por efecto del tipo de cambio. “Respecto de los altos costos de la electricidad, se observa que estos han caído en el último tiempo medidos en dólares estadounidenses. Cabe puntualizar esto último, ya que la baja de costos medidos en dólares responde simplemente a un alza en el tipo de cambio”, explica el gerente de estudios del Consejo Minero, José Tomás Morel.

Precisa que si bien los ingresos de la minería también están expresados en dólares y, desde esa perspectiva, sí se aprecia una baja en el precio por la energía eléctrica, “esto no significa que en el país los costos de la energía estén bajando. Estos siguen en niveles tan preocupantes como los observados a partir de 2008, cuando se desató la crisis del gas argentino”.