Dotar a la Región de Coquimbo de un ordenamiento territorial que defina las orientaciones para las inversiones en energía es una de las materias que abordará la futura Política Energética con miras al 2050.

Por ello, una multiplicidad de actores del desarrollo de la Región de Coquimbo participaron en el primer taller de gestión territorial que el Ministerio de Energía realizó en La Serena, en el marco de la construcción de esta Política de largo plazo, medida que está contemplada en la Agenda de Energía. Esta iniciativa tiene por objetivo construir una visión compartida para el desarrollo futuro del sector energético, con la validación social, política y técnica, con el fin de transformarse en la Política de Estado.

En esta primera instancia de trabajo se abordaron los aspectos que debe considerar un ordenamiento territorial, para la definición regional y analizar qué elementos son esenciales para fomentar la asociatividad entre empresas y las comunidades, con participación activa del Estado.

El taller destacó por haber congregado a representantes del sector minero, agrícola, empresas eléctricas, comunidades agrícolas, concejales, movimientos ambientales, ONGs, autoridades y personeros del sector público y productivo que están directamente vinculados con estas temáticas.

El profesional de la División de Desarrollo Sustentable del Ministerio de Energía, Gustavo Labbé, explicó que esta instancia pretende acercar a la ciudadanía a la construcción de una política de Estado con una visión de largo plazo.

“Queremos diseñar desde la base una política que permita los fundamentos técnicos para desarrollar niveles de intervención tanto regionales como comunales. Nuestro objetivo fundamental es levantar estas orientaciones desde la Región, saber cuál es la opinión de los actores locales, y por eso está diversificado, para tener más representatividad, es decir, privados, académicos, sector público y social”, apuntó.

Por su parte, el seremi de Energía, Marcelo Salazar, destacó la diversidad de actores que participaron en este taller ya que permite potenciar esta instancia. “Este es un proceso de construcción de la política energética, algo único, nuevo, que queremos validar para que la planificación energética regional sea consensuada y participativa”, subrayó.

En concreto, el seremi mencionó que la asociatividad implica incorporar a la comunidad en un proyecto de energía, para generar un vínculo que permita un desarrollo a largo plazo. “Por ejemplo hoy existen localidades que tienen tremendos proyectos de energía y esa comunidad está pagando una electricidad mayor a la de Santiago. Esas son las inconsistencias que queremos evitar”, indicó.

Desde el sector productivo, Antonio Videka, gerente de Corminco, valoró la iniciativa de considerar a la sociedad respecto del ordenamiento territorial, “sobre todo por la problemática nacional de estancamiento de proyectos, o por situaciones de conflictos”.

“Este tipo de instancias son muy importantes, porque implica poner al Estado en un rol regulador y facilitador del diálogo. Los intereses de las empresas, de las comunidades, del mundo científico, será mejor reflejada si este diálogo se realiza, y si se llegan a instrumentos que lo puedan reflejar en igualdad de condiciones”, apuntó.

Finalmente, Isabella Monzo, del área de comunicaciones del Movimiento de Defensa del Ambiente de La Higuera (Modema), consideró como positiva la instancia de abordar el ordenamiento territorial, sobre todo para zanjar posibles problemas con los proyectos industriales.

A su juicio, es necesario que este ordenamiento sea vinculante y en forma coordinada con todos los instrumentos de planificación territorial que ya existen, como los Pladecos comunales y los del Gobierno Regional, para que tenga real efectividad.