(El Mercurio) En momentos en que en nuestro país se habla cada vez más de que la economía está en un proceso de desaceleración, el tema de las operaciones remotas de procesos y maquinarias toma un rol más relevante en términos de optimización de recursos y de mejoramiento continuo de los procesos industriales.

Varios sectores productivos trabajan desde hace tiempo con sistemas de monitoreo y control a distancia. Por ejemplo, la minería, agricultura, pesca y el control de instalaciones, entre otros. Y es que reportan importantes beneficios, tales como el ahorro de costos y tiempos en el desarrollo de los procesos, así como mayor seguridad para los trabajadores.

Eduardo Vidal Páez, jefe Carrera Ingeniería Ejecución Mecánica de Procesos y Mantenimiento Industrial de la Universidad Federico Santa María, sede Viña del Mar, explica que la tecnología a distancia se basa en la posibilidad de acceder y actuar sobre los puestos centrales y otros equipos de los sistemas de control de forma remota. “Con esto se logra conseguir información relevante y mucho más precisa sobre qué ocurre en los procesos y sus instalaciones y, si es posible, solucionarlo accediendo desde los sistemas a distancia. De esta manera se logra reducir de forma considerable el tiempo de respuesta al cliente, incrementando también la satisfacción de este”.

Además, en el área del mantenimiento industrial permite ser proactivos y detectar posibles fallas con antelación, generando una disminución en los costos de producción e incidiendo en el aumento de los márgenes de rentabilidad, lo que disminuirá las externalidades negativas que permitirán reactivar el mercado. “Por otro lado, se puede asesorar técnicamente y realizar tareas preventivas y/o toma de datos para su posterior análisis, desde el punto de vista de los consumos energéticos. En cualquier caso, hay que tener presente que el tema financiero está determinando a los procesos y cómo logramos automatizarlos”.

Mayor Productividad

Iván Cerda, gerente del Departamento Técnico de la Sociedad Nacional de Minería, señala que con operaciones remotas las operaciones mineras alcanzan en general mejores resultados en materia de productividad y seguridad. “Con una economía mundial que demanda productos mineros de manera creciente y con recursos mineros que se explotan cada vez con menores leyes, las empresas mineras requieren soluciones que les permitan optimizar su eficiencia operacional para extraer y procesar una mayor cantidad de minerales”.

Señala que al monitorear y comandar simultáneamente diversas operaciones unitarias de mina y planta desde centros de operaciones remotas se puede optimizar la operación global con mejoras en la productividad y también con reducción de costos. “Junto con lo anterior, el control remoto permite, por ejemplo, disminuir la cantidad de operadores en zonas de riesgo, reemplazarlos en tareas pesadas y monitorear y controlar condiciones ambientales en los lugares de trabajo, con evidentes beneficios en materia de seguridad laboral”.

Sostiene que la minería nacional, en particular la gran minería, está a la vanguardia en la incorporación paulatina de operaciones remotas, con aplicaciones similares a las que se encuentran en las faenas más modernas del mundo.

Para Álvaro Urzúa, vicepresidente y past president de la Asociación de la Industria Eléctrica-Electrónica (AIE), la operación remota o tele-operación, junto a las tecnologías de visión remota de procesos, son un importante campo de desarrollo para las empresas del sector tecnológico nacional, ya que en estas aplicaciones se integran diferentes tecnologías, tales como comunicaciones  industriales, electrónica, control y automatización, telecomando de sistemas eléctricos, neumáticos, percepción y visión remota, las que en conjunto se desarrollan e implementan para otorgar soluciones complejas y a la medida de los procesos a operar en forma remota.

Sin embargo, destaca que en los últimos años, con los aumentos de costos de producción y de la energía, por una parte, y la caída en las leyes de los minerales y los precios de mercado, por otra, la operación remota de procesos se está tomando como una opción válida e imprescindible en los procesos mineros.

“Otro factor relevante en su adopción más masiva en el país es de orden cultural, en particular en lo que se refiere a la desconfianza en el uso de tecnologías y la percepción de que sustituye mano de obra, lo que crea importantes rechazos a estas prácticas por parte de los usuarios”.

Desafíos sectoriales

Un desafío fundamental es que la incorporación de las operaciones remotas se extienda a una mayor cantidad de faenas, así como aprovechar los avances tecnológicos para identificar nuevas aplicaciones en esta materia, y así contribuir a la sustentabilidad futura de la industria. “En este contexto, es fundamental la formación de una nueva generación de recurso humano, con buen dominio tecnológico para el diseño, implementación y manejo de este tipo de operaciones”, destaca Iván Cerda.