(El Mercurio) Cada año, la Superintendencia de Medio Ambiente cuenta con 100 funcionarios para efectuar controles tan amplios como diversos y complejos. A modo de ejemplo, la entidad realiza al año 500 actividades con resoluciones de calificación ambiental, 14 mil actividades de fiscalización vinculadas a planes de descontaminación en Santiago.

El próximo miércoles la entidad firmará un acuerdo que le permitirá reforzar su capacidad fiscalizadora en todo el país. El convenio hará posible que la entidad utilice las capacidades de funcionarios de 15 servicios públicos relacionados con la temática medioambiental como la Dirección General de Aguas del MOP, el Servicio Agrícola y Ganadero, el Servicio Nacional del Consumidor o la Subsecretaría de Salud, con sus servicios. Con el cambio, la Superintendencia pasará de 100 a 600 funcionarios activos para desempeñar su labor de control. «Habrá una instancia directiva que reunirá a jefes nacionales de servicios y otra técnica para tener un diálogo permanente y tener protocolos de fiscalización y procedimientos», explica el superintendente de Medio Ambiente, Cristián Franz.