(Pulso) Un período cargado a las elecciones se viene para el mundo empresarial en 2015. Cuatro de las seis ramas que conforman la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) deben escoger timonel entre abril y mayo del próximo año, aunque de ellos, tres irían a la reelección (ver recuadros). Pero tan o más importante que lo anterior y para completar esta “temporada” de sufragios, en marzo se acaba el mandato de dos años de Andrés Santa Cruz a cargo de la CPC y corresponde elegir a su sucesor, lo que tendrá lugar en la segunda quincena de dicho mes.

Tradicionalmente este cambio de presidente se realizaba en diciembre, pero a fines de 2012 -cuando vencía el período de Lorenzo Constans- se decidió extender el plazo hasta marzo siguiente, a la espera de la evolución de los problemas de salud de Andrés Concha. Finalmente Concha tuvo que declinar su postulación y el sector privado concordó el nombre de Santa Cruz, representante del agro.

Hoy el tema, según señalan al interior de los gremios, aún no se instala dentro de las prioridades del empresariado, absorto por la discusión de las reformas que impulsa el gobierno -tributaria, energética, educacional y laboral- y por la fuerte desaceleración que vive la economía. Sin embargo, dado ese mismo escenario, se reconoce la importancia del futuro nombramiento y de las características que debe reunir el nuevo mandamás de la CPC. Por lo mismo, en los círculos más cercanos a la toma de decisiones en esta materia la preocupación existe y ya circulan algunas definiciones y nombres de candidatos que gustan para el cargo. Se señala que tras septiembre estas conversaciones cobrarían prioridad.

Sectores y candidatos

Se asume que el período que le tocará al nuevo presidente seguirá siendo tan o más complejo que el actual. En 2015 la economía chilena todavía continuará débil y se probará su real capacidad de repunte, y además es probable que el desempleo se ubique sobre el nivel de este año. En el plano normativo deberá enfrentar la discusión de la reforma laboral y el debate por los cambios a la Constitución, respecto de los cuales en el sector privado existe fuerte inquietud. Dado lo anterior, se indica que los postulantes deben tener o ser capaces de construir una buena llegada con las autoridades, poseer conocimientos en los temas relevantes que se están discutiendo en el país y una representatividad suficiente para aunar tras de sí al mundo privado.

En esta línea, de acuerdo a fuentes consultadas en el empresariado, existe una noción bastante asentada respecto del sucesor de Santa Cruz y es que éste no saldrá de entre los actuales presidentes de las ramas: Jorge Awad (Abif), Daniel Hurtado (CChC), Ricardo Mewes (CNC), Hermann von Münlenbrock, (Sofofa), Patricio Crespo (SNA) y Alberto Salas (Sonami).

Si bien se reconoce que en algún minuto Awad pudo haber tenido aspiraciones al respecto, sus dificultades de este año en la Abif lo descartan por completo. El caso de Mewes es totalmente distinto. Entre sus pares está muy bien evaluado por la labor que ha realizado en la CNC. Desde esa perspectiva y considerando que el comercio nunca ha tenido a uno de los suyos a la cabeza de la multigremial y aspira a ello, se lo ve como una opción viable, “pero para más adelante” y no para esta vuelta, como precisa un dirigente empresarial.

En todo caso, la nula posibilidad de Awad no le quita la prerrogativa que se le ve a la banca en esta ocasión, toda vez que desde 1990 a la fecha es la única rama -con excepción del comercio- que sólo ha tenido un presidente en la CPC -Hernán Somerville entre fines de 2004 y 2006-. En principio, ahí son dos los nombres que “suenan”: Mauricio Larraín, ex presidente del Banco Santander y hoy director de dicha institución y del ESE de la Universidad de los Andes, y Francisco Silva, presidente del Grupo Security y ex presidente de Icare. Ambos son ampliamente reconocidos y valorados más allá de su sector, pero el problema es que esta elección se juntará con la de la Abif que es en abril de 2015, donde sus nombres también serían requeridos (ver recuadros). “La solución podría ser colocarlos a cada uno en un puesto, pero habrá que verlo cuando se acerque más la fecha”, sostiene una fuente ligada al proceso, precisando también que se debe chequear la disponibilidad de los dos.

La otra rama de donde podría salir el futuro timonel es la minería, que estuvo por última vez en el cargo entre fines de 2006 y 2008 con Alfredo Ovalle. Los candidatos que ahí se mencionan son dos hombres ligados al grupo Luksic: Ramón Jara, director de Antofagasta Minerals, y Diego Hernández, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals. Pero precisamente esa característica, el ser representantes de uno de los principales grupos económicos del país, podría jugarles en contra. “Hay una trazabilidad demasiado directa”, comenta un directivo de uno de los otros gremios.

Finalmente no se descarta a la industria, si bien por ahora no asoma una alternativa clara que esté disponible. Hay dos nombres que en su interior gustan mucho, pero que han manifestado su renuencia a puestos de mayor exposición pública. Se trata de Félix Bacigalupo, hoy a cargo del comité tributario de la Sofofa, y Cirilo Córdova, consejero de la entidad y quien a fines de 2012, cuando se enfermó Andrés Cocha, asumió el liderazgo del gremio en su rol, de ese momento, de primer vicepresidente. “Sería una tarea titánica tratar de convencerlos”, reconoce una fuente del sector.

La elección del presidente de la CPC la realiza el Consejo General de la entidad, conformado para estos efectos por el actual y los ex timoneles, los seis presidentes de rama y 10 consejeros presentados por cada una de ellas, lo que suma más de 70 electores. El candidato al sillón debe ser parte de este grupo que vota.