(El Mercurio) La Empresa Nacional de Petróleo (Enap) está avanzando en su tarea de buscar fórmulas para impulsar una mayor presencia del gas en la matriz eléctrica, tal como planteó el Gobierno en el marco de la Agenda de Energía.

Y un paso relevante en esta estrategia es la negociación que abrió recientemente con Codelco para desarrollar -y eventualmente adquirir- la central térmica Energía Minera.

Esta unidad a carbón pertenece a Codelco, tiene una capacidad de generación de 1.050 MW y cuenta con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) vigente desde 2008.

La intención de Enap es impulsar esta generadora, aunque con dos cambios estructurales.

El primero es transformar el tipo de fuente de energía que utiliza, pasando a usar gas natural licuado (GNL) y no carbón. El segundo es reducir su capacidad a 760 MW, equivalente a Ralco (690 MW) o algo menos del doble de Bocamina II (360 MW), ambas de Endesa.

El proyecto Energía Minera está ubicado en terrenos de la división Ventanas de Codelco, en la zona industrial de Quintero.
La energía que generaría esta unidad se conectaría al Sistema Interconectado Central (SIC) mediante una línea de ocho kilómetros de 500 kV.

La transformación de Energía Minera en una central a GNL aseguraría la demanda por este combustible y daría viabilidad a la ampliación del terminal de GNL Quintero -donde Enap tiene el 20% de participación-, pasando de 15 a 20 millones de metros cúbicos día.

La idea de Enap sería incluir un socio privado en el desarrollo de esta termoeléctrica, ojalá un actor nuevo en el mercado. Una de las opciones sería la multinacional japonesa Mitsui.

Yoshiaki Mukai, el presidente de la firma que participa en el país en los negocios minero, salmonero, automotor y de distribución agrícola, comentó ayer a «El Mercurio» que están considerando una posible asociación con Enap para abordar en conjunto el negocio del GNL.

La reformulación

La iniciativa que impulsaría Enap requeriría de un nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA), aunque usando la información ya recopilada por la minera de cobre.

El proyecto aportaría, además, una alternativa de generación más limpia y sustentable para Ventanas, que tiene constantes problemas por los altos índices de contaminación que presenta el territorio por la concentración de industrias.

El acuerdo permitiría a la petrolera estatal aprovechar las sinergias, ya que por un lado daría uso a la capacidad existente que tiene actualmente en el terminal y, por otro, lado desarrollaría clientes consumidores de gas.

Impulso al uso de este combustible

El actual gobierno anunció, en el marco de su Agenda de Energía, que entre sus siete principales metas persigue transformar a Enap en una empresa robusta de forma tal que sea un actor sólido y con protagonismo en los desafíos del país en materia energética.

Uno de los principales objetivos de la empresa liderada por el ex ministro de Energía Marcelo Tokman es impulsar el uso de GNL para reemplazar fuentes que operan con diésel.

Según anunció la Presidenta Bachelet en junio, la petrolera ya está negociando un contrato a 10 años plazo de suministro de gas natural, lo que permitirá la operación parcial de un ciclo combinado. Agregó que el contrato también contempla la apertura del terminal de GNL Quintero a terceros, al transferirle al generador parte de la capacidad de regasificación de Enap. Por otro lado, la expansión del terminal a 15 millones de metros cúbicos al día estará operativa a inicios de 2015 y Enap está promoviendo continuar con la ampliación de ese centro a 20 millones. Este volumen permitiría el funcionamiento de dos ciclos combinados adicionales, comentó.

En la Agenda se anuncia que se impulsará la construcción de un tercer terminal de GNL (además de Quintero y Mejillones), en la zona centro-sur. Para esto, la firma se involucrará en el desarrollo de un proyecto que busca elevar el suministro en el sur del país.