(Diario Financiero) Desde que Barrick anunció, en octubre pasado, la suspensión del proyecto minero binacional Pascua-Lama, las autoridades trasandinas han insistido en la importancia de destrabar esta iniciativa canadiense. La visita oficial que ayer hizo la Presidenta Michelle Bachelet al país vecino -su primera gira internacional- no fue la excepción.

La paralización de Pascua-Lama, que complica al gobierno argentino por el impacto que el cese de las obras tiene en la provincia de San Juan, estuvo sobre la mesa y la mandataria chilena cedió al interés de sus pares trasandinos y se declaró dispuesta a “trabajar esos temas”, porque están “en la agenda nuestra y por eso la ministra de Minería está con nosotros”, dijo Bachelet en una conferencia de prensa conjunta que se realizó después del encuentro que sostuvo con su par Cristina Fernández.

Aunque la titular de Minería, Aurora Williams fue parte de la comitiva chilena, trascendió que su agenda fue la misma de la Presidenta Bachelet, motivo por el cual no habría sostenido encuentros individuales con autoridades del vecino país, como el secretario de Minería, Jorge Mayoral, quien en marzo pasado, a un día de asumir el nuevo gobierno, dijo que buscarían las instancias para generar diálogo en torno a este proyecto minero binacional.

Las declaraciones de la Presidenta Bachelet vinieron tras la intervención de su homóloga argentina, quien al ser consultada por si Pascua-Lama, cuya construcción por el lado chileno permanece detenida por una orden judicial, había sido parte de la conversación, dijo que era necesario abordar estos problemas, “pero sin prejuicios ni clichés”.

“La minería per se no es mala ni buena, sino que en realidad lo que hay que arbitrar es que todas las inspecciones y todas las políticas se desarrollen en un respeto total al medio ambiente, pero por lo pronto si no hubiera minería habría muchos aspectos de la vida diaria que no serían posibles”, dijo la jefa de Estado trasandina.

Precisó la presidenta Fernández que la contaminación no es intrínseca a la minería y que se puede atribuirse no sólo a esta actividad sino que a otras industrias que también la producen. Al mismo tiempo enfatizó que “es importante tener presente que con la minería y todas esas otras actividades es que generamos puestos de trabajo, los que hay que cuidar también”.

La delegación que acompañó a Michelle Bachelet en su visita también estuvo integrada por parlamentarios y representantes del poder judicial, como el presidente de la Corte Suprema, Sergio Muñoz, con quien la Presidenta Fernández bromeó en la conferencia, por el poder que tiene respecto del proyecto minero, que actualmente está a la espera de una decisión de esa instancia legal.

“Si hay una decisión de un juez competente, sea chileno o argentino, a los presidentes como titulares del Poder Ejecutivo, no les queda otro que acatar. Esa es en realidad una pregunta que hay que hacerle al poder judicial chileno”, dijo Fernández.

Desde que Barrick decidió paralizar Pascua-Lama, por razones económicas y también por los problemas regulatorios que enfrenta en Chile (ver recuadro), distintas autoridades argentinas han tenido reacciones que incluyecron culpar de la paralización de Pascua-Lama al “entorpecimiento” por parte de las autoridades nacionales.

Barrick reafirma que la paralización del proyecto culminaría a mediados de este año
Para mediados de este año está fijado por la canadiense Barrick que finalice el proceso de paralización del proyecto Pascua-Lama, específicamente en el lado argentino donde las obras no fueron detenidas como sucedió en Chile a causa de una decisión de las autoridad ambiental y de los tribunales.

A fines de abril, en el marco del reporte correspondiente al primer trimestre de 2014, el presidente y CEO de la minera norteamericana, Jamie Sokalsky, anunció que este proceso se estaba cumpliendo de acuerdo con el cronograma establecido y añadió que «la mayoría de la desmovilización ya ocurrió».

Pese a lo anterior, en marzo pasado, el secretario de Minería argentino, Jorge Mayoral, declaró a medios de ese país que Lama, la parte de la iniciativa que está en el país vecino -específicamente en la provincia de San Juan-, «continúa en estado de construcción. En este mismo momento hay más 3.000 personas afectadas al proyecto. Hay mil personas arriba, en la alta montaña».

La dotación que la empresa tenía en el lado trasandino del proyecto al momento de anunciar la suspensión, rondaba los cinco mil trabajadores.

Barrick precisó en el informe que el costo de detener la construcción de la mina, que al otro lado de la cordillera tendría fundamentalmente la planta de proceso, tendría este año un costo de US$ 300 millones debido a obligaciones sociales y ambientales.

Insitió la compañía en que «la decisión de recomenzar el desarrollo dependerá de mejorar la economía y de la reducción de incertidumbres relacionadas con aspectos legales y regulatorios».

En diciembre pasado, el vicepresidente senior de Pascua-Lama, Eduardo Flores, explicó que en el esquema del proyecto detenido resultaba muy difícil determinar en qué podrían emplearse 3.500 personas.

Lo anterior en respuesta a las declaraciones que en ese momento hizo el gobernador de San Juan, quien informó que la empresa se había comprometido a mantener activos esa magnitud de puestos de trabajo, que representan la proporción de trabajadores de la iniciativa de oro y cobre, que provenían de esa zona del país.