(El Mercurio) Sin preemergencias terminó la gestión de episodios críticos el año pasado. La combinación de buena ventilación y -según el gobierno saliente- la aplicación de alertas ambientales preventivas permitieron evitar el alza de concentración de contaminantes. Sin embargo, si hubiese habido un plan de descontaminación para material particulado fino (MP 2,5, el más dañino para la salud) y no para el grueso (MP 10), el panorama hubiese sido distinto.

A juicio de Patricio Pérez, coordinador del Centro Meteorológico Ambiental de la Usach, «el plan de descontaminación actual, aunque apunta a material particulado grueso, también logra reducir el fino, pero se necesita uno más específico para la ciudad».

Con ese objetivo, el nuevo ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, explica que durante este año se concretará la postergada actualización del plan de descontaminación vigente para el Gran Santiago.

La medida forma parte de los 50 compromisos para los 100 primeros días de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, e incluye estudios económicos de las medidas que lo acompañan.

Esto, una vez que entre en vigencia el decreto que declara la capital como zona saturada de contaminación por material particulado fino (MP 2,5).

«Vemos con extrema preocupación el aumento de contaminantes por chimeneas domiciliarias. Eso es inviable en el mediano plazo, y por eso vamos a generar medidas que restrinjan el uso de la leña en artefactos de calefacción domiciliaria», explica el secretario de Estado.

Otras medidas deberán definirse, pero podrían incluir nuevas exigencias a buses, vehículos de carga y livianos, además de las emisiones de industrias.

Además, Badenier adelanta que el plan podría aplicarse por cerca de cuatro meses y no por los cinco que se extiende el actual, que rige entre el 1 de abril y el 31 de agosto de cada año.

El proceso de revisión y declaración de zonas saturadas por material particulado fino también se aplicará a otras seis áreas con planes de descontaminación antiguos, que deben actualizarse: Puchuncaví y Quintero, el valle central de O’Higgins, Gran Concepción, Los Ángeles, La Araucanía y Aysén.

Además, se implementarán otros planes en cinco zonas que hoy no tienen norma: Osorno, Talca, Maule y Valdivia, y la conurbación de Chillán y Chillán Viejo.

Adicionalmente, el ministro Badenier señaló que se repondrá la norma para material particulado grueso anual. Este instrumento de gestión ambiental se había derogado por la entrada en vigencia del MP 2,5. «Esto nos va a permitir generar planes para las ciudades del norte de Chile», sostiene.