(Pulso) El sorpresivo retiro de US$7.900 millones del mercado por parte del Banco Central de China (PBOC, su sigla en inglés) es una señal de la intención del gigante asiático de ajustar su condición de liquidez y de fortalecer su estrategia de gestión de riesgo, luego de que el fuerte auge del crédito en enero presionara las tasas de interés. Por primera vez en ocho meses, el PBOC retiró el dinero en efectivo mediante la emisión de acuerdos de recompra de bonos de 14 días, sacando 48.000 millones de yuanes del sistema.

El emisor chino está tratando de lograr un alza gradual en el costo del dinero para alentar a las firmas a que reducir el endeudamiento y para desalentar la actividad de la banca informal, de alto riesgo, explicó Reuters.

La inesperada emisión de repos refleja la preocupación de China por el auge de préstamos a principio del año. Los préstamos en moneda local alcanzaron 1,32 billones (millones de millones) de yuanes (US$ 218 mil millones) el mes pasado, casi el triple de diciembre y la mayor cifra mensual desde enero de 2010.

Es habitual que los bancos presten en China más fuertemente en el inicio del año, pero los números fueron inusualmente altos en enero aún teniendo en cuenta los patrones estacionales.

Las condiciones monetarias de China han sido volátiles en los últimos seis meses, sembrando dudas sobre si Beijing está más enfocados a entregar más crédito o apoyar el crecimiento. «Las cifras de crédito de enero fueron mayores a lo esperado y la tasa de acuerdos de recompras de bonos a 7 días cayeron por debajo de un 4% ayer, lo que podría haber provocado un retiro de liquidez del banco central», escribió el economista de ANZ en Shanghái Zhao Hao en una nota. «Parece que el banco central tiende a mantener una condición de liquidez generalmente ajustada», agregó.

El Shanghai Composite, principal índice bursátil de China, cerró con una caída de 0,77%, en 2.199,07 puntos.

Repercusiones en el cobre
Aunque el cobre subió ayer apoyado por la fortaleza del euro, el avance de los precios del metal fue contenido por las preocupaciones sobre la demanda a corto plazo en China- el principal consumidor mundial de cobre- que despertó el anuncio de la operación. El metal rojo presentó una caída de 0,07%, y cerró en US$3,26 por libra.

«Dado que el (ritmo de) crecimiento chino ya es una preocupación importante para muchos, la reducción en la liquidez desde el PBOC no está ayudando al metal», dijo a Reuters Naeem Aslam, principal analista de mercado de Ava Trade.