(El Mercurio) De dulce y de agraz ha sido el año para el mercado del hierro. Durantes estos meses, el precio internacional del principal insumo del acero ha avanzado 5,3% en relación a su cotización promedio del 2012, luego de haber alcanzado valores mínimos en junio pasado.

Esta trayectoria, explica la gerenta general de SignumBox, Daniela Desormeaux, “es consecuencia de una normalización de inventarios en China”, el principal consumidor del mineral, con el 70% del mercado.

Para la experta, las perspectivas a mediano plazo sitúan al mineral de hierro fluctuando entre los US$ 110 y US$ 140 (hoy ronda los US$ 136), dependiendo de cómo el crecimiento en la demanda pueda absorber los aumentos en capacidad de esta industria, lo que no está claro, pensando que China retomó con fuerza sus compras: solo en noviembre importó 78 millones de toneladas de mineral, su mayor cifra mensual de la historia.

Aún así, Goldman Sachs proyecta que el mundo deberá lidiar con el mayor superávit de stocks de hierro desde 2008 y que los precios caerán a US$ 80 en el año 2015.

En el acero, otra de las muestras que responden al dinamismo del mineral, las perspectivas también son buenas. La semana pasada el Instituto Chileno del Acero (IChA) proyectó que el consumo aparente en el país subiría 8% el próximo año, aunque tras una caída de 11% en 2013.

Pequeñas inversiones

Esta recuperación del mercado sorprendió a los pesimistas analistas que en 2012 proyectaban bajas del metal de hasta 15%.

Esta mezcla de recuperación y perspectivas llevó a que, en el plano local, las compañías dedicadas al acero y el hierro tuvieran disímiles desempeños.

 

CAP, por ejemplo, mostró a septiembre una recuperación en su filial minera, principalmente debido a los mejores precios internacionales del mineral de hierro, aunque su brazo siderúrgico sigue mostrando débiles resultados, más que por una baja demanda del producto, por una fuerte competencia internacional que, proyecta Morgan Stanley, provendrá en un 66% desde Australia.

Esto quizá ha llevado a que entre los últimos movimientos de proyectos mineros esté uno -dicen desde SignumBox- presentado por CAP.

Esta compañía tiene actualmente en tramitación en el Sistema de Evaluación Ambiental el proyecto Prospección Geológica Sector Alcaparra D, por US$ 5,6 millones, los que se sumarían a otras pertenencias, como Cerro Negro, que será la primera faena de este mineral en usar agua de mar para sus procesos.

Actualmente, los principales proyectos que se encuentran en tramitación ambiental totalizan aproximadamente US$ 170 millones, una cifra pequeña en comparación con otros productos mineros, pero también respecto a las altas reservas de este mineral que tiene nuestro país.

Sólo CAP, por ejemplo, está explorando reservas en más de 230 mil hectáreas en la Región de Aysén.

Dentro de los proyectos que se destacan están Oso Negro (US$ 90 millones) y Mina Carmen, por US$ 30 millones.

El primero está siendo ejecutado por la Minera San Fierro Chile Ltda. con capitales chinos, mientras que el segundo pertenece a la Compañía Minera Don Daniel.

Entre los actores que aún están no se esperan nuevas inversiones, como tampoco grandes aumentos productivos de ICM (ver recuadro), aunque en la industria esperan a ver si entrará en el mercado con exploraciones propias el grupo peruano Graña y Montero, que tiene una caja de US$ 400 millones para invertir en el país.

Esta empresa , especializada en construcción, está presente en este mercado local en asociación con CAP.

 Los planes tras las ex mineras de Batista

En cuanto se supo que el golpeado magnate brasileño Eike Batista había vendido todos sus activos mineros en Chile a una sociedad local, todos los ojos se pusieron sobre la familia Padilla, una de las más reconocidas de la Tercera Región y que hace menos de una década había vendido la mayoría de estas propiedades al mismo empresario carioca.

A través de la empresa ICM, dos de los herederos del patriarca, Tiburcio Padilla, recompraron hace unos meses los activos de MMX en US$ 40 millones más un royalty, entre los que destacan Fortuna y Reconquista. Estos dos yacimientos cuentan con reservas comprobadas de 450 millones de toneladas de hierro, y se suman a las otras pertenencias de ICM Lomas Bayas (oro) y Lunar (hierro).

La idea de comprar estos activos a Batista, dice Luis Gutiérrez Padilla, presidente de ICM, es extraer los recursos de una zona que conocen que hoy, a diferencia de 2008, cuando ellos vendieron a MMX esas pertenencias, están comprobados, pues la empresa brasileña invirtió más de US$ 200 millones en estas tareas.

ICM, además, se encuentra en pleno levantamiento de un puerto en Caldera especializado en minería, lo que les permitiría evacuar a un menor costo el material extraído en sus propiedades recientemente adquiridas.

El proyecto Cerro Negro Norte, de CAP, será el primero de la minería nacional del hierro que utilizará para sus procesos de producción agua de mar desalinizada, mediante una planta que se está construyendo en el sector de Caldera, en la Región de Atacama.