(La Tercera)  En febrero de 2012, el presidente Piñera definió a la eficiencia energética como uno de los seis pilares de la Estrategia Nacional de Energía (ENE), y fijó la meta de reducir en 12% la demanda energética estimada a 2020, a través de este mecanismo.

William Phillips, director ejecutivo de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, afirma que en los tres años que el organismo lleva funcionando como tal, hay avances, pero aún es necesario un mayor compromiso de parte de la empresa privada para alcanzar esta meta.

“La minería y la industria representan un 50% de ese potencial de reducción, el sector edificación otro 25% y transporte, un 20%”, dice.

La agencia ha puesto sus esfuerzos en impulsar planes de capacitación en las diversas industrias, para crear conciencia sobre la importancia del ahorro energético.

“Hoy tenemos una matriz energética sucia, cara y contaminante, y la mejor herramienta para solucionar esto es la eficiencia energética”, dice.

A la fecha, el organismo ha establecido un registro de consultores en eficiencia energética, con 82 profesionales, además de preparar “gestores” en las propias firmas, a través de programas de conducción eficiente, y otros tantos en el segmento de edificación. Indica que lo ideal es lograr que la gestión de la energía la realicen los propios interesados. “Nos interesa la preparación de gente que sepa cómo gestionar la energía, la formación de capacidades que permitan reducir la brecha de consumo energético”, dice.