(Estrategia) —¿Cuáles son las proyecciones del sector para el último trimestre de 2013?

—En la última actualización del periodo julio-septiembre se proyectó un precio del cobre en torno a US$ 3,32 por libra para 2013, y para 2014 de US$ 3,15 por libra. Lo anterior está fundamentado en un superávit en el mercado del cobre refinado de 294 mil toneladas en 2013, el cual considera una oferta de refinado creciendo al 2,9% anual y una demanda expandiéndose al 1% anual. La estimación de producción de cobre mina a nivel mundial, que considera concentrados y catados SX-EW, se expandiría 4,7% a fines de 2013 totalizando 17,9 millones de toneladas.

—¿Cómo influye el escenario internacional para la variabilidad del precio?

—Para ese precio es muy importante lo que pasa en China. Si el crecimiento es de un 7%, un 6% o un 5% es una variable bastante importante y que va a pegar en el precio del cobre. En cambio Europa se va a recuperar muy lentamente o muy suavemente por las señales que tenemos, o simplemente puede estar plano.

—¿A que se debe el aumento de los costos?

—Se explica, en cierta medida, al boom de los precios en los metales. Este comportamiento se debe a que en tiempos de precios altos las compañías quieren maximizar su excedente y, por lo tanto, su foco está en maximizar la producción. Sin embargo, cuando la presión por el lado de la demanda disminuye y los precios comienzan a descender, los márgenes operacionales de las compañías se ven reducidos y la preocupación se vuelca a controlar aún más los costos. Este control de costos pasa principalmente por medidas cuyos resultados no son automáticos, como renegociar contratos con proveedores y optimizar procesos.