(La Segunda) Una nueva complicación sumaría desde este miércoles el proyecto aurífero Pascua Lama de la canadiense Barrick. Esto de aprobarse por parte del principal sindicato de la minera una huelga legal tras no alcanzar un acuerdo con la compañía.

Ayer comenzaron las votaciones y se extenderán hasta mañana, pero el presidente del sindicato Pascua Lama, Alexis Spencer, comentó que lo más probable es que se apruebe la paralización. «En la asamblea, cuando presentamos la última propuesta realizada por la empresa, los trabajadores estaban de acuerdo en votar la huelga», dijo.

Agregó que si bien la justicia paralizó las obras del proyecto binacional -que requiere una inversión de unos US$8.500 millones- una huelga afectará el monitoreo de los glaciares o las obras de mitigación solicitadas por la Corte de Apelaciones de Copiapó. «Hay tareas importantes que se dejarán de hacer, en especial en el aspecto ambiental. En los sindicatos tenemos a todo el personal que hace los monitoreos y controles de glaciares y del agua» , explicó.

El sindicato Pascua Lama reúne a cerca de 300 trabajadores de la canadiense en el país. «Realizan las labores diarias en el mina, como son los controles de agua en la cuenca hídrica, todas tareas que se deben cumplir según obliga la Resolución de Calificación Ambiental».

Entre los puntos de disputa se encuentra el aumento del monto entregado a un trabajador si es despedido. «Estamos luchando para un finiquito mejorado, porque todos vinimos a trabajar a un proyecto de al menos 20 años de vida útil, pero que por malas decisiones de ejecutivos, los trabajadores han sido afectados en su fuente laboral. Muchos que se vinieron de empresas como Escondida o Collahuasi quedaron sin trabajo después», dijo.

Según estimaciones del sindicato, Barrick redujo su plantilla de trabajadores en el país a la mitad. «Después de la resolución de la Corte de Copiapó se han despedido más de 400 personas. Nuestro propio sindicato tenía más de 600 trabajadores y ahora somos 215», detalló.

Barrick declinó hacer comentarios.

Fuente / La Segunda