La libra de cobre en los mercados internacionales durante el último tiempo ha llegado a costar hasta 2 dólares, un precio significativo en cuanto a mediados de 2002 el valor no superaba los 80 centavos.

Esto ha producido un incremento de la actividad en la zona. Sin embargo, de acuerdo a José Domingo Gómez, director regional de Sernageomin, existe un leve crecimiento, pero no un boom en el inicio de nuevas faenas. El funcionario aclaró que si bien todos los mineros que le vendan a Enami deben estar empadronados en los registros de Sernageomin, esto no quiere decir necesariamente que todas las minas estén produciendo, sino que sólo lo hacen algunas. De todas maneras durante los últimos dos años, periodo en el cual comenzó a regir esta exigencia, se han inscrito 365 nuevas propiedades mineras.

Por ello, un mejor instrumento para medir la actividad es ver cuánto han aumentado las medianas y grandes operaciones formales. «El año pasado teníamos registradas 336 faenas en operaciones, hoy existen 350, es decir hay un pequeño crecimiento de las empresas consolidadas», lo que también ha producido un alza en el número de puestos de trabajo.

LIMARI

Stella Segura, presidenta de la Asociación Minera de Ovalle, expresó que respecto a las minas empadronadas en esa provincia, éstas en el último año han aumentado en cerca de un 70 por ciento.

Pero la empresaria aclaró que el número puede ser mayor, ya que «el precio del cobre ha llevado a abrir faenas que no están catastradas». Esto sucedería, según la dirigenta, porque muchos mineros no le venden directamente a Enami, sino que a través de otros. «Un productor se empadrona, pero hay como diez detrás que no lo hacen porque le tienen temor al (Servicio de) Impuestos Internos o, simplemente, por flojera», aseveró.

Respecto a números, Segura precisó que sólo en Limarí están trabajando unas 200 pequeñas faenas mineras, ello a pesar de que no todas están en los registros.

EN ILLAPEL

En cuanto a Choapa, Ferinaldo Rojas, presidente de la Asociación Minera de Illapel, afirmó que frente a las expectativas del sector, éstas «son bastante buenas en relación con la producción y a las perspectivas de abrir nuevas minas».

«Nuestro gran problema es el cuello de botella en el poder de compra de minerales. Una solución se hizo efectiva cuando se anunció que la planta Centinela compraría el sulfurado, pero igual la situación persiste en Portezuelos porque la línea de chancado está sobreexplotada», señaló.

«Queremos desarrollarnos más y estamos en conversaciones con las autoridades, ya que deseamos que se cumplan los anuncios del Presidente de la República sobre este tema».

CRECIMIENTO

Para graficar el crecimiento manifestado por la minería en cuanto a producción, se puede mencionar como ejemplo el dinamismo presentado por las exportaciones de cobre de la Región de Coquimbo, las cuales en el 2002 totalizaron 368 millones de dólares. Mientras que en el 2004 cerraron en 818 millones y a septiembre de este año ya sumaban casi 800 millones en moneda norteamericana.

SEGURIDAD
Stella Segura sostiene que en conjunto con las autoridades se ha estado muy pendiente de las nuevas faenas para pesquisar las condiciones de seguridad en las cuales se está trabajando. «Este papel le compete a Sernageomin, pero la verdad es que acá en la región sólo tiene a dos expertos y los recursos que le asigna el Ministerio de Minería son escasos», indicó.

Al respecto, José Domingo Gómez precisó que el organismo posee el personal para efectuar el trabajo de fiscalización, pero que complementario a ello está apoyando la formación de personal capacitado en prevención de riesgos. De todas maneras, Segura añade que lo ideal sería que el Gobierno le asignara más recursos a Sernageomin para que pudiese efectuar una mejor campaña de fiscalización, como también para hacer un verdadero fomento a la pequeña minería.

Fuente/El Diario El Día