(MINERIA CHILENA) La coyuntura de los últimos tres años ha provocado cambios significativos en las carteras de proyectos de los sectores minero y energético.

A continuación se presenta, de manera secuencial según base CBC, los principales proyectos de energía y minería afectados en este periodo, junto con una gráfica donde se puede observar su impacto en la estimación quinquenal realizada trimestralmente por la Corporación de Bienes de Capital desde el primer trimestre de 2010.

En el caso de la evolución, trimestre a trimestre, del gasto quinquenal estimado por CBC para minería, podemos ver el fuerte impulso que mostró el sector hasta mediados de 2012. Sin embargo, a partir de entonces, producto de la salida del stock de por lo menos seis mega-proyectos con cronograma definido, la curva cae. Es decir, las expectativas de las empresas del sector, en cuanto a inversiones de mediano plazo, cayeron significativamente producto de, principalmente, la coyuntura energética de la región de Atacama, la escalada en los costos y los problemas medioambientales que han enfrentado algunas iniciativas.

Junto con lo anterior, hay otros mega-proyectos que impactaron negativamente las cifras quinquenales, pues han visto retrasar sus cronogramas de ejecución (aunque siguen siendo parte de la estimación). Uno de los casos más relevantes es el Proyecto Expansión Andina 244, cuyo proceso de calificación ambiental no ha estado exento de dificultades. El EIA de la iniciativa fue presentado por segunda vez ante el SEA en enero pasado, luego de que, a fines de 2011, solo alcanzara a estar casi tres meses en calificación hasta ser desistido por Codelco. Actualmente enfrenta la oposición de un grupo de alcaldes de las regiones de Valparaíso y Metropolitana, que acusan a la empresa, entre otros cargos, de poner en riesgo parte significativa de los glaciares de la zona adyacente al yacimiento y de incrementar significativamente los niveles de polución de la zona. Se prevé un proceso complejo y mediatizado, que puede seguir afectando los plazos establecidos y, por lo tanto, la estimación quinquenal.

Otro proyecto que cambió su cronograma de ejecución fue Expansión de Collahuasi. Originalmente la empresa planteaba que estaría operativo a mediados de la década, sin embargo, las últimas estimaciones sitúan este hito para fines del decenio.

En el caso del proyecto Quebrada Blanca Fase 2, la empresa mandante ha desistido del proceso de calificación ambiental en dos ocasiones, la última a mediados de 2012. Se espera que el EIA de la iniciativa vuelva a ingresar a trámite a mediados de este año, si no es así, volvería a retrasar su plazo estimado de puesta en marcha.

Finalmente se menciona al proyecto Pascua-Lama, el cual enfrentó durante los últimos meses situaciones complejas. Una de ellas fue la escalada en los costos que llevaron a elevar la estimación de inversión total de la iniciativa por sobre los US$8.500 millones (parte chilena y argentina), lo cual tuvo importantes consecuencias administrativas en la empresa. La otra situación, que se presenta como aún más compleja, es el incumplimiento del compromiso ambiental que reconoció el mandante y que se tradujo en la orden de paralizar las obras civiles en el lado chileno, por parte de la Corte de Apelaciones. Esto último pone en riesgo todo el proyecto, por lo que la continuidad del proceso judicial será seguida con mucha atención por todo el mercado.

Otros Proyectos Relevantes Afectados

Hay proyectos que por hallarse en etapas tempranas de su desarrollo, no poseían cronograma de ejecución definido, sin embargo, igualmente fueron afectados, pues su empresa mandante decidió postergar o suspender total o parcialmente el avance de los estudios.

Fuente / MINERIA CHILENA